lunes, 2 de mayo de 2011

El cartel de esta tarde















Después del histórico triunfo de Manzanares, este lunes de farolillos ha quedado casi como lunes de resaca. Los toros del Ventorrillo, encaste Domecq, suelen ser propiciatorios para el triunfo. Nobleza, fuerzas escasas, suavidad en las embestidas y pocas complicaciones es lo que suelen llevar dentro.


Como el volcán de Pompeya cuando se despatarró. Así debe de estar el Juli tras lo del sábado. Y hay interés por verlo. Y por ver la reacción de la plaza, tras las últimas polémicas, que han llevado a poner en entredicho la verdadera categoría de Sevilla en cuánto a exigencia. ¿Estará el aficionado igual de receptivo o se mostrará más duro? Si la respuesta es la primera, con que el lote del torero de Velilla vaya y venga sobrará para que podamos tener otra Puerta del Principe. Y otro lío.


Miguel Ángel Perera, que conserva un buen cartel en la ciudad del Guadalquivir, ya triunfó con este mismo ganado hace tres años. Entonces era el torero poderoso, mandón, de mano baja, que en casos aislados recurría al arrimón. Ahora su concepto es el contrario, mucho arrimón y demasiado ahogo a las embestidas del toro que suele propiciar que no veamos las condiciones del torero ni del toro. Veremos.


Y cierra Luque, que debe de ser uno de los toreros, en plazas de primera, con más oportunidades con menos merecimientos, tras Cayetano. Toreo vistoso de capa, competidor en quites, y con una capacidad infinita con la muleta para dar pases y pases sin decir nada. Su manera de ser tampoco le ayuda a ser respetado.