
- A ver, Juanito, hijo, ¿tú que quieres ser de mayor?
- Me gustaría ser mecánico, como mi padre, para poder arreglar camiones y tractores tan grandes como los que arregla él.
- Antonio, dime tú, a qué te gustaría dedicarte cuando seas mayor.
- Señorita, yo lo que quiero es ser carretero.
- Pero, ¿de los que hacen las carretas o de las que transportan y llevan cosas con ellas?
- No, Doña Puri. Yo lo que quiero ser es Carretero, como el que le pone las banderillas negras a toros como el diablo...
- (Risas y descuajeringue general a mi costa)
Durante un par de meses estuve obsesionado con el par de banderillas negras que colocó José Antonio Carretero al toro manso de Cortijoliva en la Goyesca del 96, la famosa encerrona de Joselito. No quería ni ser abogado, ni futbolista, ni mucho menos torero. Yo solo quería ser Carretero. Que visto como le ha ido al chaval, no hubiera sido mala cosa.


