jueves, 28 de octubre de 2010

Silencio por un torero





¡Pa qué quiero mi alegría
si se ha muerto Joselito!






Silencio por un torero

Aquella tarde Sevilla
se puso toda amarilla,
quebraíta de color.
Y por el aire caliente,
su voz clamó de repente,
ay, qué pena y qué dolor.

Silencio en Andalucía,
rezadle un Ave María
y quitarse los sombreros.
Silencio el patio y la fuente,
que está de cuerpo presente
el mejor de los toreros.

¡Parece que está dormío, Dios mío,
en su capote de brega!
Y por Gelves viene el río, teñío
con sangre de los Ortega.

Suspira bajo su velo
la Virgen de la Esperanza
y arría en señal de duelo
banderas la Maestranza.

Y Sevilla, enloquecía,
repetía a voz en grito:
¡Pa qué quiero mi alegría!
¡Pa qué quiero mi alegría
si se ha muerto Joselito!

Silencio por un minuto,
pintad el campo de luto,
el ciprés y el olivar.
De luto las amapolas,
de luto Carmen y Lola,
Concha, Pepa y Soledad.

Silencio guarde el romero,
silencio el torito fiero
y los bravos mayorales.
Crespones en sus divisas,
silencio pide la brisa
al pasar por los trigales.

¡Parece que está dormío, Dios mío,
en su capote de brega!
Y por Gelves viene el río, teñío
con sangre de los Ortega.

Suspira bajo su velo
la Virgen de la Esperanza
y arría en señal de duelo
banderas la Maestranza.

Y Sevilla, enloquecía,
repetía a voz en grito:
¡Pa qué quiero mi alegría!
¡Pa qué quiero mi alegría
si se ha muerto Joselito!




Versos de Quintero y León

3 comentarios:

Gastón Ramírez dijo...

¿Por qué no poner quién o quiénes son los autores de los versos?
Alguien podría pensar que son de Lombo y eso no es verdad.
Creo que sería bueno aclarar que son del maestro Quintero o en su defecto, de los maestros Quintero y León.

Todo en aras de la exactitud, por supuesto.

Mil gracias.

Antonio Díaz dijo...

Apuntado queda, señor Gastón. Se lo agradezco.


Saludos

Gloria Sánchez-Grande dijo...

Rafael de León, aunque no salga en los libros de texto, y no se estudie en la ESO ni en la LOGSE, es, por méritos propios un brillante miembro de la Generación del 27. Su poesía está a la altura de los grandes. Fue amigo de García Lorca y Antonio Machado.