miércoles, 17 de marzo de 2010

El tonto del día, hoy en El País






Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.


Miguel de Unamuno









Extracto del artículo publicado por El País, que sigue dándole cobijo y propaganda al movimiento antitaurino, escrito por Mosterín y titulado `` La España negra y la tauromaquia´´. Un título ingenioso y original, se nota que el tal Mosterín es filósofo, pensador y unas cuantas cosas más.


LA ESPAÑA NEGRA Y LA TAUROMAQUÍA

Aparte de España, las corridas se mantienen sobre todo en México y Colombia, dos de los países más violentos del mundo. Otros países más suaves de Latinoamérica, como Chile, Argentina o Brasil, hace tiempo que las abolieron. Las normas más respetables suelen ser universales. Todo el mundo está de acuerdo en que no se debe matar al vecino, ni mutilar a la vecina, ni quemar el bosque, ni asaltar al viajero. Por desgracia, en muchos sitios hay costumbres locales crueles, sangrientas e injustificables, aunque no por ello menos tradicionales. De hecho, todas las salvajadas son tradicionales allí donde se practican.




La tortura pública y atroz de animales inocentes (y además rumiantes, los más miedosos, huidizos y pacíficos de todos) es una salvajada injustificable, y como tal es tenida por la inmensa mayoría de la gente y de los filósofos, científicos, veterinarios y juristas de todo el mundo.




Esperanza Aguirre cita a Goya en primer lugar de sus referencias culturales favorables a la tauromaquia. Lo mismo podría haber acusado a Goya de estar a favor de los fusilamientos, pues también los pintaba.




No le vendría mal repasar los grabados de Goya sobre la tauromaquia para encontrar la más demoledora de las críticas a esa práctica. Las series negras de los disparates, los desastres de la guerra y la tauromaquia nos presentan el más crítico y descarnado retrato de la España negra, un mundo sórdido, oscuro e irracional de violencia y crueldad, habitado por chulos, toreros, verdugos, borrachos e inquisidores.


Goya se fue acercando a las posiciones de los ilustrados, como Jovellanos, partidarios de la abolición de los espectáculos taurinos. Y si acabó exiliándose a Francia y viviendo en Burdeos fue por su incompatibilidad con el régimen absolutista ("¡vivan las cadenas!") de Fernando VII, enemigo de la inteligencia, restaurador de la censura y la Inquisición, creador de las escuelas taurinas y gran promotor de las corridas de toros.

6 comentarios:

L dijo...

viva el nivel intelectual de El País. A pesar de las brillantes intervenciones taurinas y de los estupendos artículos que explican los toros, los antis lo arreglan todo fácil: como tienen la razón, pueden decir cualquier estupidez y se quedan tan anchos.
Me ha encantado lo de equiparar a los toreros a chulos, borrachos, verdugos, etc.
Yo no entiendo cómo gente tan inútil puede tener cobertura en los medios y encima pasar por intelectuales. Es de vergüenza para el resto de personas q intentan pensar y escribir algo en condiciones.
Menudo listón más alto que pone El País, esto es el todo vale, y no son capaces de distinguir lo malo de lo bueno

aurelio dijo...

cuanto modorro iletrado hay suelto por ahí.

Don Francisco , el de los toros, el día que había festejo en Zaragoza dejaba la faena y salía antes del Pilar. Así lo recoge los archivos que se hayan en la basílica.

Y precisamente , ya mayor,de cuándo residia en Burdeos , es la famosa carta de de Moratín "Goya dice que en su tiempo fue torero y que con la espada en la mano a nadie teme" ....

MARIN dijo...

Y se ha quedao el tio tan "ancho" con semejante monton de disparates. Lo grave no es lo de este señor, que este se va a morir así (dios quiera que mu tarde), lo grave es lo del pais por publicarselo. En fin, los plumeros ondeando al viento....

Enrique Martín dijo...

Estoy completamente de acuerdo con este señor. Los toros son miedosos y huidizos y Goya odiaba a los toros, aunque le llamaran Don Francisco el de los toros. Y a los toros sólo vamos irracionales, borrachos (yo no bebo, pero no pasa nada, me daré a la bebida, violentos (también lo arreglaré, aunque nunca me he peleado con nadie, pero si sigo yendo a los toros ya encontraré alguien tan violento como yo). Y además añado que los aficionados a los toros no sabemos leer, ni escribir y además tenemos cuernos y rabo y nos comemos a los niños. Aparte de la sorna, siempre me parecerá inmoral el hecho de basar un argumento, el que sea, en suposiciones no comprobadas, en tópicos que nunca han sido y tergiversaciones de la realidad. Lo de la ignorancia se puede tratar otro día.

Antonio Díaz dijo...

¿y este señor es filósofo y catedrático? ¿qué enseña? ¿cómo puede una persona tan ignorante y manipuladora ponerse a formar jóvenes?


Está clarísimo que a los mexicanos y los colombianos les gustan los toros porque son violentos. No hay nada más que ver a César Rincón o a nuestro compañero de afición Xavier Gonzalez Fisher. ¡Lo mal encarados que son!


Intentar colocar a Goya como antitaurino ya no es ni de ignorantes ni de fanáticos, sino de cachondos. Esta gente da la sensación de vivir en una atmósfera aparte, inventada por ellos y acomodada a su ideal de vida.


Saludos

Oscar dijo...

Yo intento siempre ser tolerante y respetuoso con las opiniones de los demás.

Lo malo es que cuando se argumenta mintiendo, la argumentación no vale -con perdón- una mierda.

¿Los rumiantes son huidizos?, estupendo, que se vaya este señor a una finca de bravo y se intente acercar a un toro (o a un añojo, más huidizo todavía) sin intentar agredirle y dejando todo el campo libre para la huida. Veremos entonces si huye (o mejor, veremos entonces quien se ve obligado a huir).

Y otro tanto podría decirse de los búfalos africanos, otro rumiante (que vive en libertad, sin intervención humana). Que trate de acercarse a uno y veremos entonces quien huye.