domingo, 25 de abril de 2010

De Paula se meterá a cura, pero no lidiará un miura



Sevilla. Plaza de toros de la Maestranza. Feria de Abril. Decimosexta de feria. Lleno. Toros de Miura para El Fundi, Juan José Padilla y Rafaelillo.



La Miurada, sin llegar a defraudar, podemos afirmar que ha estado muy justa en cuanto a todo. Desarrollaron peligro sin ser alimañas; el Miura, serio y hondo de la casa tampoco lo hemos visto; también ha salido algún tullido y otro noblote que no hacen honor al apellido. Pero lo que hoy ha pisado del albero es simple y llanamente, por raro que ya parezca, el Toro. Hubo que echar mano de un sobrero, grande como él solo, del Conde de la Maza, descastado y fiero, al que nos quedamos sin ver porque su matador mandó que lo fusilaran a los del castoreño.



El Fundi, que hacía su presentación en la temporada, como quién dice, estuvo en Maestro toda la tarde, con los deberes y obligaciones que ello conlleva. Cabe recordar que maestro no es aquel que cosecha triunfos rimbombantes, se encartela cerca de un centener de veces por temporada o es un virtuoso en esa mentira disfrazada de santidad que es la técnica. Un maestro es aquel que puede enseñar un oficio.Y sobre el magisterio taurómaco, el Fundi sientra cátedra. Son pocos en el escalafón los que pueden decir lo mismo. Pudo cortar una justísima oreja de no ser por el error a espadas en el cuarto. A base de sobar en la primera parte de la faena y consentirle al animal acabó metiéndolo en el canasto. Enorme el orgullo que tiene, conocedor de lo que significa ser torero. Empieza el trasteo por el lado derecho: el toro, hoy sí, por ahí no quería. Guasa. Se queda corto, se revuelve en un santiamén y no se lo lleva por delante de milagro. Cambia de mano, con la zurda, cruzandóse siempre y de uno en uno, con las femorales por delante, se reveló contra todo el taurinismo militante con dos series al natural tan puras como imperfectas. Porque la pureza, en contra de lo que piensan muchos, no va unida a la estética; sino al poder, al mando del torero sobre la acometida del toro, que si es Toro de verdad, nunca puede ser pulcra. La embestida perfecta, que es la misma muerte de la Fiesta, es la que regalan los toritos que todos tenemos en mente. Cómo es un hombre, y esto va de hombres gallardos que tienen algo que demostrar todos los días, se volvió a echar la muleta a la derecha y se obró el milagro de los panes y los peces. Por dónde no había toro empezó a haberlo tras una faena de otro tiempo, en los mismos medios por cierto. Esa es la verdadera grandeza del toreo: dominar y vencer las dificultades que tiene un toro, sea más grande o más terciado; berrendo en colorao o negro listón; astigordo o cornalón. He querido recrearme en este aspecto, para compararlo con una de las faenas de El Juli y otra de Manzanares, en las que con el torito sumiso no fueron capaces de hacerlo embestir por dónde el toro no quería ir. Harto de que defiendan a voz en grito esas faenas en las que a la más mínima desisten de torear por donde el toro `no va´. ¿Dónde está la gracia entonces? Torear por donde el toro se deja es como ligar en un club de carretera con cincuenta euros en la cartera.



Padilla, que debería de estar encartelado ayer con el Cordobés y compañía, ha dejado escapar, o mejor dicho, no ha querido ver un buen toro del Conde de la Maza. Era el sobrero, con más de 600 kilos, descastado, con genio y transmisión. Masacrado en varas, directamente. El segundo puyazo, duro y largo, casi en la penca del rabo. Tampoco quiso banderillearlo y con la muleta estuvo más rato enseñando al público las dificultades del toro que intentando combatirlas. Cuenten lo que cuenten los revistosos del puchero, el toro con otra lidia y con menos saña del picador hubiera sido otro en la muleta. No pasaba y se defendía por la cantidad de sangre que había perdido, no porque fuera su condición, aunque de últimas ya se rajó. Un torero tiene que querer cortarle las orejas lo mismo a un manso que a un barrabás. Creo, con la seguridad de estar equivocado, que el toro era importante. Nos quedamos con la incógnita del que hubiera pasado si hubiera tenido un torero delante.




Rafaelillo, que es el Obama de los toreros, estuvo tan fiero como siempre durante toda la tarde. Hay que tener mucha vergüenza, de la buena, para ponerte con la izquierda echando la pata pa'lante como si estuvieras en un tentadero, de estos con mariscada, que organizan los nuevos ricos que se compran ganaderías como yo compro palillos mondadientes. La del sexto era labor con premio, de no ser porque se pasó de faena y terminó pasando las de Caín para mandar al burel al desolladero. A estos toros, como a casi todos los que lo son de verdad, no se les puede estar un cuarto de hora tocando las narices, porque te lo hacen pagar bien caro. Estuvo echo un tío, tragando paquete a sabiendas de que esa era la única manera de salir con dignidad no ya del envite con el Miura, sino con la leal competencia con El Fundi. Porque esa es otra, no es lo mismo compartir cartel con el fuenlabreño, que te puede dejar desnudo, a hacerlo con los condes y finitos. Como tampoco será lo mismo que vean tus nietos colgados en tu cortijo las cabezas de un miura, un pablorromero o un cuadri a que vean las de un juanpedro o un cuvillo, que por necesitar, hasta necesitan una alcayata más pequeña.









10 comentarios:

El cabesssa dijo...

Le aplaudo, es más, mientas devolvian al 5º la presentadora de Canal Sur entrevisa a Padilla en el callejón y dice ¿sbes lo que tienes? y en tono de sorna con carcajada incluida contstó: Uno de alcurrucén no? tsssssss jeje a este y a otros cuantos los deberian acompañar los enanitos pa trinar el show.

Completamente de acuerdo con su valoración del fUndi y la respuesta e Rafaelillo.

MARIN dijo...

Pues no se puede añadir ni un punto ni una coma mas. Como dicen dos humoristas Sevillanos ¡Eso es asi!.
Lo del Fundi para mi no tiene precio, la verdad. Y a este hay que empezar a unirle nombres como los de Rafaelillo, Padilla o incluso el mismo Javier Valverde que se comen todas estas una y otra vez.
Lo de la alcayata muy bueno, incluso las orejas pesan mas unas que otras... en serio!!!
Me imagino que esto tambien debe ir en relación con el tamaño del animal en si...
Aunque eso si, siempre digo lo mismo: Todos los toros dan cornadas.
Un saludo.

kaparra dijo...

Un cronicon.

La condesa de Estraza dijo...

Antonio: Entendiendo que estoy en casa ajena, no estaría mal que usted suprimiera en estos momentos la cuenta atrás de la Operación Rabo que le viene dedicando a José Tomás sobre una posible campaña al efecto en su ya frustrada comparecencia en Madrid en el mes de junio.
Yo al menos le quedaría muy agradecida, de veras.

La condesa de Estraqza

Antonio Díaz dijo...

Cabessa, a Padilla hay que verlo en Madrid, se va a liar la pajarraca. Es una provocación de la empresa, tal y como están las cosas, encartelarlo en Las Ventas.


Marin, hace muchos años cayó en mis manos, por fortuna, una oreja que tiró al tendido Julio Aparicio, en una plaza de tercera y con unos toritos la mar de cómodos. Suena a reiterativo, pero no era mucho más grande que la de un borrego.



Gracias Kaparra.


Condesa, de casa ajena nada, como si estuviera usted en la suya, aunque en algunos temas no compartimos criterios. Ni que decir tiene que Tomás no es de mi agrado, pero eso no quita que haya sentido profundamente lo de la cornada. Estoy seguro se va a recuperar, para que unos sigan aclamándolo, y otros sigamos denunciando sus estafas. Lo realmente importante, es que lo va a contar.


Saludos a todos

El cabesssa dijo...

Pues tengo curiosidad por saber que pasó aquel dia con Padilla. Intenté enterarme pero no lo conseguí y por ser un aficionado nuevo no lo sé. Agradecría el "cotilleo". Saludo.

Antonio Díaz dijo...

Cabesssa, creo que en 2006 (hablo de memoria) en una faena a un adolfo (tampoco estoy seguro) se encaró desde el ruedo con el siete, que le estaba protestando. El comportamiento de Padilla es como el de su compadre El Culebras. Más o menos.


Saludos

ignacio suescun dijo...

Ante todo enhorabuena por su Blog.
Quisiera conocer sus opiniones sobre la presentación de los miuras. A mí sinceramente me defraudó. Dos de ellos, curiosamente los de mayor peso, me parecieron de aspecto anovillado. En general la presentación fue muy justita en mi opinión. Y de verdad no entiendo que eso se admita sin más en una plaza como la de Sevilla (aunque como sevillano que soy, desgraciadamente ya hace muchos años que entiendo pocas cosas de las que aquí ocurren). Por mucho que el ganadero diga que se le estropean muchos toros en el campo, que las camadas no son numerosas, insisto, no lo entiendo. Mucha culpa de esto la tiene la maldita expresión tan usada entre taurinos y aficionados: "el toro de sevilla" (que si más armónico, sin tanto volumen que lo que se pide en Madrid, bla, bla...) El toro debe ser el TORO en cualquier lugar y punto. Sevilla es plaza de primera, al menos eso creo... En fin.

El cabesssa dijo...

si algo de eso lei pero sin llegar a concretar jaja pues nada a ponerse serio este año entonces a ver si se gan el respto yo desde luego estaré atento en la distancia.

Muchas Gracias.

Saludos.

Antonio Díaz dijo...

Ignacio, lo del `toro bonito y armónico´ es la mayor patraña que se inventaron un dia en Sevilla. Lo peor, es que presumen de que son la única afición a la que le gusta ese tipo de toro. Esa es una de las muchas cosas, que desde mi punto de vista, que tiene que hacerse mirar la afición sevillana para no devaluar más el crédito de la plaza. Es un público demasiado torerista, que admiran más el detalle, el remate, el adorno, que el toreo fundamental.



Respecto a lo de Miura, hace dos meses vi las fotos de la corrida y estaban aún peor. Llegaron muy justitos, de todo, pero siguen siendo miuras. Supongo que esos toros con dos o tres meses más hubieran tenido otro remate. Por lo menos, no se astilló ninguno raramente, cosa frecuente en esta ganadería que lleva la sospecha del afeitado encima.


Saludos