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jueves, 17 de noviembre de 2011

Saint Sever


 A la espera de que mi amigo Vicente cuente algo del tentadero de machos y de la "novillada de encastes" celebrados en Saint Sever la semana pasada, comparto con ustedes los vídeos colgados en FeriaTV:





martes, 15 de febrero de 2011

Vamos a contar mentiras, tralará...

Luis Miguel Parrado. Los Caminos del Toro.




Vamos, por un momento, a cerrar los ojos, dejar la mente en blanco y pensar como un taurino más de esos que con su palabreo emperejilado y sus buenas maneras tienen la Tauromaquia como un solar. Vamos a obviar lo evidente, a simular que esto de los toros, con sus cientos de años de Historia, lo podemos cambiar de un rato para otro, según nos salga de los colindrones. ¿Que tenemos que bajar al bar sin tema de conversación para los amiguetes? Pues nos inventamos qué se yo, que los Victorinos son grises y tobilleros porque vienen del rinoceronte africano, y no del toro, o que los Miuras tienen esa variedad de pelo porque Eduardo y Antonio, mueco mediante, les hacen la permanente.  Si la historia hay que cambiarla, se cambia, y punto. Todo sea por taurinear.

Por seguirles el rollo a esta gente vamos a dejar a un lado que Juan Pedro Domecq y Díez, fue  dueño del encaste, de ahí que Juan Pedro Domecq Solís tenga secuestrado el hierro del Duque de Veragua, que en principio se creó para bautizar toros y que ahora se utiliza para tatuar borregos. El progenitor de la estirpe bodeguera vendió a Don José Enrique Calderón lotes puros de Veragua, amén de otros conformados con sangre 75% Veragua, 25%  Tamarón. Don Tomás Prieto de la Cal -padre, se entiende- compra para formar su ganadería reses de la esposa de Marcial Lalanda, Doña Emilia Mejía, con sangre de Miura y Parladé y sementales de Tamarón. Todo esto es eliminado para comprar lo puro de Don José Enrique Calderón, que recordamos, antes se lo compró a Don Juan Pedro Domecq y Díez. Más tarde llegaría Tomás Prieto de la Cal hijo, y hasta hoy... Y que dure...  

Ha habido momentos en la ganadería veragüeña en que se han hecho experimentos, y nunca se ha negado. Sementales de Torrestrella y de la rama Domecq han padreado alguna vez, sin llegar a ligar nunca. Así, toda la descendencia fue sacrificada, sin llegar a saltar ningún producto de estos cruces nunca a ninguna plaza. Repito, desde la Ruiza nunca se han negado estos cruces de laboratorio, buscando renovar la sangre, nunca sacrificar la particularidad del encaste en pos de agradar a las figuras.

Siguiendo la tónica del post, en la que se persigue seguirles la corriente a ver dónde nos llevan, vamos a darle cancha a un cartelito de mano de hace 22 años, de la feria de Jaén, que curiosamente, no coincide con la cartelería pegada en los muros, que anuncia lo de Prieto de la Cal como de origen Torrestrella, no Juan Pedro. O sea, que hasta el que hizo los carteles no tenía claro lo que había que poner. Creo que ha quedado bastante claro por lo leído por ahí que mientras haya cartelito mojonero las pruebas y análisis del ácido desoxirribunocleico -ADN-, que como todo el mundo sabe es un estudio confuso, cosa de brujas y alquimistas, quedan en suspenso. De nada vale que en uno de los cajones de la Unión de Criadores de Toros de Lidia haya un estudio genético, firmado por Doctores en Biología, que demuestra que lo de Tomás Prieto de la Cal es Veragua puro. 

Luego que vengan a llorar con que hay que renovar el sarao, abrirse a las nuevas tecnologías y acoplarse al nuevo siglo mientras para defender el núcleo de una tauromaquia emputecida, como es lo Domecq, no dudan en poner en entredicho a toda la Ingeniería Genética con un dudoso cartel del año de la Tana.


Me hace gracia comprobar también, como para ser una novillada origen Juan Pedro Domecq, las figuras de la novillería de entonces, como eran Jesulín de Ubrique, Finito de Córdoba y Enrique Ponce se pasan a la de Peralta, mientras el festejo de la discordia se queda en manos del Nete, Juan Carlos García y el Andujano. Esa historia ya me la sé porque la he visto muchas veces. 


El caso es que vamos a olvidar todo esto y se les dá la razón: la ganadería de Prieto de la Cal contiene sangre de Domecq, vía Algarra, Torrestrella y no se cuántas cosas más. De acuerdo, para ustedes la perra gorda.


Ahora, conociendo ya lo que es esta ganadería onubense, que por lo que se ve nos ha estado tomando el pelo a todos, me gustaría lanzar el guante al ciprés pétreo de Galapagar, que anda mirando y remirando cuvillos para el día que vuelva, si es que vuelve. Al Juli, Morante y Manzanares, que hicieron el ridículo anunciándose con una birria de Zalduendo por San Miguel y que han hecho la gesta de anunciarse otra vez por Resurrección, en lo que se podría catalogar como corrida del Domingo del Perdón, con toretes de Daniel Ruíz. A todos ellos, y a algunos más, decirles que ahí tenéis otra ganadería de Domecq más, de las que tanto os gustan, para hacer el arte, sentirse torero y cortar orejas a diestro y siniestro. Venga, valientes. Que también estos vienen de lo Domecq...



Cuvillo. Picotazo. José Tomás. Granada. Foto: Ideal.es


Prieto de la Cal. Seis Puyazos. Serafín Marín. Zaragoza. Foto: Sánchez Mejías.



domingo, 13 de febrero de 2011

Uno de los nuestros XIII: Guardiola

Foto: Patricia Rodríguez




Nota 1: De nota el tentadero con José Luis Moreno.
Nota 2: Si no me equivoco y nadie me contradice, esta ganadería señera también se ha apuntado a la moda de las fundas. 







jueves, 27 de enero de 2011

Negar el Toreo






Tauromaquia o Arte de torear. Tratado escrito en 1796. Cumple 215 años. Dos siglos largos. La autoría es de José Delgado Guerra, alías Pepe Hillo, aunque se sospecha que la redactó su amigo José de la Tixera.



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PARTE PRIMERA

en que se trata del toreo a pie



CAPÍTULO PRIMERO


Toda suerte en el toreo tiene sus
reglas fijas que jamás faltan



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...pág.8


TORO QUE SE CIÑE

Quando el toro se ciñe se llamará de frente de este modo. Tomará el Diestro la rectitud de su terreno y ya lexos y/o cerca, conforme las piernas que le advierta á el Toro; y luego que le parta la empezará a cargar y tender la Suerte: con cuyo quiebro el Toro se va desviando del terreno del Diestro, y quando llega a jurisdicción ocupa el de afuera, y puede dársele un remate seguro. Pero tendrá cuidado el Diestro, en no sacar ni tirar de la capa hasta que el Toro esté bien humillado en el centro de la Suerte, de forma que el tirar los brazos sea en el instante mismo en que el Toro acaba de humillar para tirar la cabezada: que es lo que vulgarmente llaman hartar los toros de capa.


TORO QUE GANA TERRENO


Estos Toros, que ganan en la Suerte el terreno que ocupa el Diestro en mucha ó poca cantidad, son difíciles de llamar, pero no obstante tienen su Suerte segura. Se reduce á que el Diestro luego que se sitúe con la capa (guardando la distinción de si tiene ó no tiene piernas, para acercarse ó alexarse como queda dicho) y vea que el Toro parte, haga el quiebro, que para el que se ciñe queda prevenido, pero aí vé que no cede, y se le cuela, mejorará prontamente de terreno, dándole lugar a ello; y si no, le dará á el Toro las tablas echándose él á la Plaza que es lo que se llama cambiar los terrenos.


...pág.9


TORO DE SENTIDO


De estos hay dos clases: una, de aquellos que atienden a todo objeto, sin contraerse especialmente al que los cita y llama, pero que en las Suertes son claros. Y otra, de los que no obedecen al engaño; y aunque acaso lo tomen rematan siempre en el bulto, tengan ó no piernas: o ya se les esté sobre corto ó sobre largo. Para llamar a los primeros se procurará que no vean más objeto que el Diestro; y de esta forma se evita el peligro de que partan con desproporción. Y los segundos deberán llamarse baxo las reglas que el Toro gana terreno, pero haciéndoles siempre el cambio, porque nunca dan lugar á la mejora del sitio.

Estos toros son los más difíciles de llamar, y los que han dado más cogidas, porque sus remates tiran desde luego al bulto, y lo cogen en embroque sobre corto: y quando esto suceda procure el Diestro cubrir la cabeza y los ojos del Toro con el engaño, y salirse con pies por donde pueda, que es la única defensa que hay ante semejante peligro.


TORO REVOLTOSO


Es aquel, que aunque franco, y que se va con el engaño por el terreno de afuera precipitadamente, al darles el remate vuelven sobre él, sosteniéndose con firmeza sobre las piernas. Para llamarlos se observarán las reglas, que para los Toros boyantes quedan prescriptas, y además ha de levantar mucho más el engaño, para que tales Toros rematen fuera, y den de esta forma más lugar para recibirlos después. Esta clase de Toros es la más freqüente, son los que más divierten, y llenan el gusto de los espectadores y la satisfacción de los que los sortean con conocimiento: pero para los que no lo tienen son los más expuestos: y particularmente al principio, que con más facilidad se vuelven sobre las piernas.


... pág.10


TORO ABANTO O TEMEROSO


Se llama aquel que, ya parta de lexos ó de cerca, antes de entrar en la jurisdicción del engaño se bacía y escupe fuera. También suele pasarse al terreno contrario, y aún entrarse por el que ocupa el Diestro. Y así para evitar estas contigencias, que nacen del miedo que lleva la res, se le deberá siempre llamar, y sortear por las Reglas, y suertes, que al Toro que gana terreno; y de esta forma, si entra ganando el suyo al Diestro, fácilmente se mejora, y si se cuela adentro le dá las tablas y se echa él á la Plaza.

Estos Toros temerosos suelen también partir con prontitud; pero asi que llegaran á jurisdicción se quedan cirniéndose en el engaño, y si el Diestro tira de él, o se mueve del terreno, con facilidad le dan una cogida: y para evitarla procurará aquel, no mover los pies, y los citará acia el terreno de afuera; y si así le parten los llevará en el engaño con bastante quiebro de cuerpo, hasta darles el remate fuera. También se torean de otro modo, y es que el Diestro recoja, y reuna al cuerpo todo el engaño, y se vaya derecho al Toro, parando los pies hasta que en la partida que le haga llegue á jurisdicción, y entonces tirará de pronto la capa, obligando al Toro a que la tome, lo que executara siempre por no quedarle otro arvitrio; y con esto se consiguen dos cosas: una, que el Toro no varíe en los terrenos, y otra, que se desengañe, y después siga partiendo con proporción.


...pág 11


TORO BRAVUCÓN


Se llama así aquel que salió manso, y después embiste alguna cosa, ó el que desde luego parte poco. Estos Toros se burlan con facilidad; pero para sortearlos será muy bueno prevenirles siempre el terreno de afuera: lo uno, porque estando ya  en el engaño suelen rebrincarse, y si el Diestro ocupa todavía su terreno podrá darle una cogida; y lo otro, porque muchas veces se quedan en el centro sin hacer suerte: bien que en este último caso será más oportuno, que el Diestro forme nueva suerte adelantando el terreno. 

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Foto: Gorka Lejarcegi



La discusión provocada, por ejemplo, con la "famosa" corrida de Moreno Silva en Las Ventas del año pasado, no tiene que ver con talibanes, aficionados "rancios", claveleros o público al que el término torerista le queda pequeño. Tampoco con los tiempos. Ni con los siglos, ni con las edades, por mucho que sean de Oro, de Plata o corresponda a la época del desierto que cruzamos ahora. Todo es mucho más sencillo de lo que los profesionales y medios de comunicación nos quieren hacer ver. La pena es que hay gente que se lo cree. Y que se somete a la mentira hasta que la convierte en credo y fé de su afición.

No hay verdades absolutas en la Tauromaquia, pero si existen algunas que se aproximan bastante. Una es que mientras sigan dándose corridas y nuestros amigos sigan saliendo por chiqueros, cada toro que salga, sea del encaste que sea, tendrá su correspondiente lidia, no ha nacido el toro que sea "ilidiable o intoreable", como dirían ahora los que acuden al tendido a la llamada de la "toreabilidad". Se puede estar bien con el manso, también triunfar con él; hay toros alimañeros que tienen cortijos, que no sólo entienden de viviendas colgantes las babosas del famoso encaste; los hay que no tienen ni un pase, que llevan propaganda funeraria en las perchas, y también se puede estar dignos con ellos, salir del trance con torería; ¡caray! pues anda que no se ven faenas a moritos en las que el castigo por bajo y el macheteo es más bello que la más belmontina de las medias; o mira esos Miuras, que te ponen los pelos de gallina vieja pucherona sin embestir una vez por derecho, ni con clase, y sin hacer gala de nobleza alguna. 


Negar encastes y determinados comportamientos del Toro es negar, a la cara, al mismo Toreo. 



* Puedes descargar en formato Pdf la Tauromaquia o 
el Arte de Torear pinchando AQUÍ