miércoles, 21 de diciembre de 2011

Le Fundi



Se nos va Juan José Prados, el Fundi, arquetipo bizarro de matador de toros, firme antagonista del tomateo con el que tienen secuestrado los toros todas esas terelus que se pirran con los artistas y sus posturitas de nachos duatos. En otra época del toreo, más sana y cruel, hecha para hombres y no para metrosexuales, en los pergaminos este Fundi hubiera sido descrito como torero de culto, entre honores de figura y loas al héroe.   

Va a hacer el cuarto de siglo desde que Joselito le cediera la muerte de "Enviado", de Don Antonio Arribas, con Bote de testigo. Sería en Villaviciosa de Odón. Un cartel castizo que se repetiría en más ocasiones, como en su confirmación venteña. Los derroteros y los derrotistas de la profesión, el taurinismo, y el aficionado, que a veces puede ser tan conspicuo como ponzoñoso, lo empujaron, como a tantos otros, a buscarse la vida en Francia. A ese bendito país, pródigo para la tauromaquia, que parece un laberinto custodiado por minotauros de históricos encastes en cuya casilla central esconde, para el que sea capaz de triunfar en tan altas cotas de intrepidez y osadía, el más preciado tesoro que pueda ganar un torero: el respeto absoluto y sincero, casi sacramental, del aficionado.

Le Fundi fue capaz de llegar hasta esa casilla. El canguelo que ha pasado en esos hoteles, sesteando e intentando vencerle viendo en la tele los viñedos desde el helicóptero del tour de Francia, la cantidad de sangre derramada en el exilio y el sabor de la injusticia, que debe amargar la boca como la hiel, sólo él los conocerá. Bien está lo que bien acaba.

La lista, "su lista", de adversarios espeluzna y sobrecoge al más pintao. Victorino, Miura, Cura de Valverde, Adolfo, Yonnet, Guardiola, Dolores Aguirre, Isaías y Tulio Vázquez, Hernández Plá, los Gracilianos, José Escolar, Cuadri, Pablo Romero, Palha, Prieto de la Cal, Samuel Flores o Tardieu son algunos de los hierros con los que se las ha visto este gé uno de la gallardía. Semejante currículum hoy día no tiene parangón.

Cuando más reconocimientos ha cosechado en España ha sido en el último lustro, donde las terelus han pasado a llamarle maestro, como si el solo paso de no poner banderillas, como le ocurrió a Juli, fuera motivo suficiente para el ascenso de categoría profesional. Una evolución en su arte, decían. Por lo que sea, las anteojeras rayban del arte les impedía apreciar los valores y virtudes de los que siempre ha hecho gala el más castellano de los toreros. Maestro desde tiempo atrás, no de ahora.

Fundi es el valor espartano mezclado con una soberana preparición física y mental, con muchos inviernos en donde reclutaba para entrenamiento diez, quince, veinte toros de los más grandes, feos y cornalones del campo bravo; una buena capacidad de lidia, con el oficio sufiente para salir indemne y triunfador de las más comprometidas situaciones; eficaz con el capote, especialmente en eso que los modernos llaman ahora "torear para el toro" (!¡); su muleta más que seda ha sido látigo, y sus faenas han sido poco chenelistas, en nada parecidas al pronto y en la mano de otro castizo como Antoñete. Maduraba los garlopos, cocía el toreo, les daba su terreno, medía sus distancias, los consentía, les cambiaba la muleta de mano a cada serie, para quitarles manías, y al cabo de tres o cuatro tandas, el milagro del toreo se estaba dando. ¡Cuántas faenas habré visto así! ¡Y con qué toros! ¡Y de qué manera! Torear, imponerse al burí, dominar la furia de la bestia con la aleación de intelecto y valor que se le presupone al héroe, como siempre tuvo que ser. Las valoraciones artísticas aquí están de más, sobre todo en las circunstancias tan dificiles y admirables en las que ha nadado su carrera. José Pedro Prados ha sido un coleta más de ciencia, de conocimientos, que de pellizco, un diestro que quizás no haga soñar, pero que ha sido capaz de mandar el mensaje más auténtico que puede enviar un torero: aquí hay hombre valiente dispuesto a cruzar la raya sin mentiras, allá un toro con casta presto a defender cara su vida, así que sea lo que tenga que ser. 





Pero lo que de verdad lo ha elevado a la cúspide ha sido su espada. De una sociedad tan resultadista y pragmática como la que sufrimos la tauromaquia no podía quedarse sin contaminar. Las estocadas buenas ahora son las efectivas, las que matan deprisa y eliminan pronto las huellas de mala conciencia animalista que empieza a calar en cierto sector de aficionados. Si poco importa la colocación del acero, menos aún la rectitud moral de la suerte. Y ahí es dónde el Fundi es maestro de Maestros, en el fragor del volapié, en esa pierna izquierda que nunca llega a apartarse del suelo, que no brinca, que no se escupe para afuera, que traza con la punta de la zapatilla en la arena un sendero en linea recta hacia el abismo negro. En el volapié del Fundi uno puede estar viendo a Rafael Ortega. 


Sólo espero que el aficionado, el compañero, el empresario, el ganadero y el crítico, sepan estar en el año del adiós a la altura. Que sea una temporada de reconocimientos y de parabienes que sirva como homenaje y pago a uno de los matadores y tios más cabales que ha dado el toreo en mucho tiempo. 

Y después, bienvenido sea el merecido descanso 
del guerrero le Fundi.


11 comentarios:

eltorodelajota dijo...

Antonio,

mi honores para El Fundi y su historia en el toreo reciente.

Se me vienen a la cabeza varias de sus faenas antológicas. Esas que tú describres a la perfección. Esas que en los dos primeros primeros tercios el toro no tiene ni un pase pero que acaba por embestir por donde dicta la muleta de El Fundi. Sus volapiés.

Repasando la temporada pasada, la del 2011, da cierta pena ver como este torero ha actúado sólo en 21 tardes. Cuesta encontrar presencia suya en alguna feria española de fuste. Me da la sensación de que se ha ido desmoralizado. Descreído de esta Fiesta. Decaído por ver que la justicia torera ya no existe, que no sirve de nada jugarse la vida ante un barravás. Hasta los mismísimos de ver como a la primera tarde que él flojeaba un poco, el stablishment taurino le ponía en cuarentena.

Durante este 2012, debemos darle la despedida que merece. La de él, si que debe de ser un adiós con todos los honores.

Saludos

Óscar dijo...

Sancti Petri, Julio 2011.Dos y cuarto de la tarde, hora del vermú. Ese calor de Caí en verano.Desde nuestro coche aireacondicionado oteamos a un incauto haciendo footing, que dirían esos metrosexuales que has nombrado.La camiseta embozada en el pantalón corto del mediofondista, torso y espalda taladrados a cicatrices y costurones.
Ya antes de llegar a su encuentro supimos que era torero. Ya cuando nos cruzamos de frente vimos que era un tío de Fuenlabrada.

Larga vida a monsieur Prados.


Y a ti, cabronazo, que cada vez escribes mejor.

Y pensar que César Jiménez también es del mismo pueblo que El Fundi.....

Antonio Díaz dijo...

Sí que puede estar desmoralizado, es lógico, pero supongo que en la decisión habrá tenido vital importancia la familia, y los dos gravísimos percances que sufrió hace un par de años. Que, aunque sea involuntariamente, se tienen que sumar a la memoria de lo ocurrido al pobre Adrián.

Una retirada a tiempo es una victoria, dicen, y creo que en este caso se cumple. Que todo salga bien y que nos quede un recuerdo imborrable de este Fundi.


Óscar, yo tengo una anécdota similar: este año me tropecé en las afueras del pueblo a Rivera Ordoñez en bicicleta a eso de medio día. Tres o cuatro horas después indultó un bichejo infame con menos esfuerzo del que llevaba cuando lo ví dando pedales. Pensamiento de aquel día: "tenía que haberle pinchao las ruedas..."


Saludos

Patxi Arrizabalaga dijo...

Mis más sinceras condolencias a todos los aficionados por perder un verdadero referente. Me da lástima que, casi en la hora del adiós, encumbremos a un hombre que luchó como un héroe, ganándose con todo mérito el derecho a ocupar un sitio en el Olimpo de los dioses, y no hayamos sido capaces de reconocérselo día a día.
Habláis bien de su posible desmoralización, y de lo que ha odido ayudar lo ocurrido al bueno de Adrián. Todo vale. Incluso que sólo le llamaran para seguir enfrentándose a miuras.
Mi más sinceras felicitaciones a quien cada día se supera en sus párrafos. Querido Antonio, lleno como está el mundo de 'juntaletras', algunos pasamos por los blogs semi-proscritos, pero muchos en el entablisment oficial. ¿Quién puede escribir algo sobre el maestro de Fuenlabrada después de leer semejante ARTICULO? COn mayúsculas debe ir este escrito, porque no creo que lea algo mejor dicho que lo dibujado en estas hermosas y certeras palabras.

Eres un lujo y un referente, y el mismísimo Fundi debiera guardar como oro en paño este post.

Saludos y felices días.

Óscar dijo...

Juasjuasjuasjuasjuasjuas!!!! buenísima anécdota. Al final, si te das cuenta, quien indulta toros (en España) son los hermanos de Paquirrín, Finito de Córdoba,.... y luego lees en el enlace que has pasado de "Afición a los toros" que el Fundi será este 2012 el torero que más haya toreado más corridas en Francia en toda su Historia.....

Creo que lo mejor que puede hacer, por nuestro bien de aficionados trogloditas, es que se vaya a la fina de su suegro y siga con la tradición ganadera de Escolar que sería lo mejor para todos.

pedrito dijo...

Amigos galos y vecinos:
la AFICIÓN lleva hoy el duelo.
El duelo de perder mañana un torero como quedan pocos, un torero que nunca fué un pitimini, como se dice tràs el Pireneo.
Torerazo: si señor, que queremos como una persona de la familia, porque toreaba con respecto y honor por esa profesion que muchas figuritas tratan con la vergüenza de los tramposos.

Gracias a él, y mis mejores deseos de larga vida.

Enhorabuena, Antonio, por su entrada honorifica mereceda.

Saludos a todos

Isa Molina dijo...

Un gran post Antonio, enhorabuena de verdad.
En cuanto al Maestro Fundi, los aficionados que buscamos el toreo fundamental delante de un toro, nos vamos quedando sin referentes, en cambio nos sobran pegapases delante de babosas desmochadas.
He visto estocadas de este señor que me han llenado más que todas las faenas de los “ges” de este año, porque el toreo de verdad es así de grande. Gracias Maestro.

Anónimo dijo...

Yo, como Antonio, supongo que los percances de hace dos años habrán tenido mucho que ver. Amén de la educación taurina de su zagal (que, según he sabido, se tira a las becerras de su yayo con el valor del padre) y los consejos de su suegro.

Poco más se puede decir ante un hombre que se recuperó de sus golpes tentando y toreando a los cárdenos de Don José. Sólo puedo decir que esa forma de andarle a los toros, de enfrentarse a ellos y, cuando no quedaba más remedio, de tocarles los costados para dominarlos es de otro tiempo, ya pasado, pero mejor, sin duda.

Saludos. Luis Miguel.

Juselín dijo...

Ay Fundi!...personaje criado y rodado en las antípodas del lucimiento clavelero, torero sin dobleces y más listo que un ratón colorao. Con ese cierto aire chulesco que se da en los madriles, donde creo que se le ha tratado en demasiadas ocasiones injustamente y en donde espero que tengamos la oportunidad de decirle hasta luego como se merece.
En algo me recuerdan Fernando Robleño y Alberto Aguilar, no se si por ser de Madrid, por su querencia afrancesada, por su condena a tragar con lo que otros no quieren, o quizá por su estatura. Ahí tenéis en quien fijaros.

Por otra parte, si se me había pasado por la cabeza escribir en mi blog algo sobre el fuenlabreño, leyendo esta entrada definitivamente lo he descartado. Si sigues escribiendo así serás uno de los responsables, junto a Enrique Martín, el habitante de la grada del seis, de que los que juntamos unas cuantas letras y le damos apariencia de texto en nuestras bitácoras, echemos el cierre y nos dediquemos definitivamente a la lectura. Que lo sepas.

Feliz Navidad

Anónimo dijo...

Simplemente decirte Antonio que me has emocionado con este post lleno de verdad y sinceridad en reconocimiento a un TORERO que marcará en la historia de la Tauromaquia un lugar importante y como en tantas otras cosas los gabachos nos vuelven a dar una lección dando cancha y recuperando, como bien dices "Le Fundi" cuando ya parecía que se nos iba
Como aficionado ¡Gracias! por ese magistral reconocimiento a Jose Pedro Prados
Un saludo
Pgmacias

Antonio Díaz dijo...

Muchas gracias a todos, soy muy amables y también muy exagerados, por que no decirlo. Os deseo felices fiestas.

Un saludo