martes, 1 de junio de 2010

Los tontos del pueblo




Visto y comprobado está, que en esta vida tiene que haber tontos como tiene que haber de todo. Como manda el sabio refranero popular, Dios los cría y ellos se juntan. Una piara, bastante numerosa, de estos indocumentados hijos de la LOGSE, tontos, pero con un potencial increble para hacer daño, casi tanto como un alcalde nuevo, se han juntado por estos días en las fiestas de Alhaurin el Grande. La vergüenza ha sido mayúscula.


Siete y pico de la mañana, día de clausura de las fiestas, un numeroso grupo de boniatos, carrucucas, pichotes y abundios, la emprenden, como diversión post-botellon, contra un par de vaquillas en la tradicional capea. Patadas, puñetazos, llaves de karateca, risas, humillación y falsa hombría, mezcladas con el olor a bilis del vómito mañanero y la euforia, que sigue provocando el dar rienda suelta a los más bajos instintos, a muchos que están escasos de neuronas y cojones, y que se amparan en esa especie de anonimato que les cobija cuando actúan en falange.


Como en este país sólo existe la ley, que viene siendo algo con sentido contrapuesto a la justicia, lo deseable para equilibrar la balanza sería ponerlos delante del juez. Pero no uno cualquiera, el togado debiera de ser un burí, para garantizar que la justicia simplemente se hace, se cumple y no se interpreta, que eso es cosa de teatros y cosos taurinos. Seiscientos kilos de juez, negro zahíno, de luto por los suyos, con dos garfios astifinos para dar seriedad y solemnidad a su señoría. Nada de sentarlos en el banquillo, aquí a porta gayola, como los toreros sin pan, a ver si ahora los machitos de la ESO y de la ESA se ponen tan farrucos.



Porque el que de verdad pierde con todo esto es el bello pueblo de Alhaurin El Grande y sus veintitrés mil habitantes, a los que por culpa de una turba de memos les han terminado prohibiendo las vaquillas en sus fiestas. Así lo ha estimado oportuno el alcalde popular; es más fácil prohibir que buscar soluciones. Como solución hubiera sido que paguen los que hicieron la fechoría y no justos por pecadores. O que en un espectáculo dónde se preveía gran asistencia de público se hubieran desplegado algunos agentes de la autoridad. Pero ya es tarde y el mal está hecho. Además, esto es España, y mientras sea así, aquí no va a salir ningún culpable ni responsable. De lo que sí estamos seguros es de que si los incidentes tienen lugar en un partido de fútbol del Club Deportivo Alhaurino, club decano de Málaga, el señor Juan Martín Serón no actuaría prohibiendo el balompié ni los balones.



PD: Lo más fácil y rancio sería ocultar que pasan estas cosas, pero sería como un atajo que te lleva al desfiladero. Aunque el camino sea más largo y pedregoso, para que sobreviva la tauromaquia, y su mundo, hace falta denunciar, denunciar y denuciar hasta que todo este tipo de acaecimientos se corten por lo sano. A continuación, el video.




7 comentarios:

kaparra dijo...

Mire que ma dao asco que no pude acabar de ver el video,QUE ASCO, en mi ciuda se le suelta una somanta de ostias a los hijoputas de esa hindole que se les acabo la gracia de por vida,verguenza sobre ese pueblo,que no salio nadie a poner orden,y punto.

MARIN dijo...

Pues si Antonio, se puede decir mas alto pero no mas claro. Yo tambien he dejado algo en el Retoñal al respecto, pero lo mas penoso de todos es que los fariseos de los anti-taurinos que defendian en el parlamento Catalan el "toros no, correbous si" ya empiezan a decir que todos los gilipollas que estaban en la plaza son taurinos, como si de verdad ellos supieran lo que significa esa palabra.
Creo que esto hay que erradicarlo rapido y que cada "perrito se limpie su culito"... Ayuntamiento, Veterinarios, Guardia Civil, etc., que no han hecho nada al respecto.
Un saludo.

Enrique Martín dijo...

Estos son luego los que no quieren que se prohiban sus "fiestas" y pretenden que se equiparen las corridas de toros con esta barbarie mentecata de una panda de indocumentados cobardones, descerebrados y con muy mala baba. Un saludo

Anónimo dijo...

Hola, soy un aficionado al toro de calle o bous al carrer y esto me parece una verguenza. Quiero decir que esto es en casos aislados. Espero que la ley caiga sobre el peso de estos NO aficionados. Porque lo que gusta al aficionado de verdad es un buen quiebro a "camara lenta" un recorte midiendo la embestida del animal, ya sea cerril o de corro. No estoy defendiendo a los descerebrados que han hecho este acto. Yo defiendo la fiesta nacional en la plaza con igual intensidad que los festejos populares.
Alejandro Piquer.

Antonio Díaz dijo...

Alejandro, esto son unos vándalos sinvergüenzas, que quede claro que en ningún momento se quiere equiparar lo que hacen estos gilipollas con los bous. Además, como bien dice Kaparra, estoy seguro de que en sitios dónde sí hay afición estos capullos hubieran acabado más apaleados que estas pobres vaquillas.


A los demás, se echa en falta que el mismo público parara a estos violentos, pero lo que si era imprescindible era la actuación de la policia. Otra vez podriamos recordar a Salva con aquello de ¿a quién defiende la autoridad?


He recibido algún correo de aficionados a los que no ha gustado que pusiese esto en un blog de toros. Respetándolos mucho tengo que decir que pienso es lo correcto, sacar toda la mierda antes para poner la colada.



Saludos

MARIN dijo...

Que si, que si Antonio, que esto hay que sacarlo para que la gente se conciencie y sepa distinguir lo que es un aficionado al toro y lo que es un energumeno.
Tambien estoy totalmente de acuerdo con Alejandro Piquer, que a mi tambien me gusta un recorte a camara lenta delante de un mozo de 500 kilos, y que los recortadores y corredores de toros no tienen nada que ver con esta panda de cobardes. A estos los queria yo ver haciendo un recorte al padre de la becerra que han matao y con el vaso de cubata en la mano...
Un saludo.

Asociación Cultural Taurina Bous a les Alqueries dijo...

Lamentable, injustificable, intolerable inaceptable. Nada que alegar a vuestras opiniones.

Pero hay otro punto no tratado. El salto del eje temporal. La cosas no concuerdan. Sale la vaca esta bien. La cogen está bien. Golpe frontal con la otra y empieza a descordinar. Finalmente aparece muerta con un boquete en el cuello y sale el veterinario justificando el boquete por la reanimación (la redacción lo deja en duda). Alternancia en el montaje para darle la vuleta a la noticia y hacer ver otra cosa: Manipulación.
Al final quien sale perjudicado todos los aficionados.