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miércoles, 1 de agosto de 2012

La mirada del tigre


Manon



Parece mentira que detrás de esos ojos aturquesados que alumbran, como faros de Alejandría, el camino en el que han de encontrarse el miedo -barco pirata con el toro por bandera- y la astucia -con su cuadrilla de pintas, niñas y santa marías, colmadas de bravos íberos-, que lucen como un par de gemas encaladas en un rostro que bien podría ser de travieso monaguillo -de los que se beben el Rioja cobijados tras el altar- o de protagonista barbilampiño de Harry Potter, se esconda un matador de Toros con todas las de la ley.

No es que acojone, como la de Clint Eastwood, ni que te deje petrificado, como la de Audrey Hepburn, simplemente es la mirada del tigre, del "tigre de San Fernando", como es aclamado por el tigrerío y por tigristas partidiarios, felino castizo que ahí sigue, dale que te pego, el fiera, miurada pa'llá, victorinada pa'ca, sin tener el gesto y el decoro, en pos de la cultura, de cortarse la coleta antes de ser devorado por el arte como cuando Saturno, durante el toro de la merienda de un sanfermín mitológico, se almorzó a sus hijos. Avergonzando la neotauromaquia que tratan de imponer los antisistema del jédiez, que son a la tauromaquia clásica lo que Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, al capitalismo -unos tocapelotas que caen simpáticos, como el cuñao que se lleva de casa a una hermana tonta-. Empecinado el tigre, a pesar de que hace una década ya de sus dos salidas por la Puerta Grande de Madrid, en ser gente en esto, cuando no caben más. Antes en España levantabas una piedra y te salía un albañil. Ahora, apartar con el dedo gordo del pie un chinarro y explotar por los aires una densa metralla de artistas, albardanes y saltimbanquis es todo uno. A donde irá Robleño sin tuiter, como Manzanares, sin el porte telenovelesco de Cayetano, que ahí está la criatura, en el listín de la Vanity Fair -el seistoroseis del glamour ibicencomarbellí-, como uno de los cien metrosexuales votados por la mujer española para en mano a mano, ponerselos astifinos al marido -de lo que se puede deducir que la hembra española del veintiuno es torista y con su pañuelo verde pasa por el siete de la vida, protesta que te protesta- y sin estar llamado por las sendas de las importancias -todos los caminos importantes llevan a Velilla- como el July, que se cree más importante que el que inventó la pólvora.

El de la importancia que, por cierto, anda metido a cooperante en la oenegé Save the Children -salvad a los niños, para el lector que sea de la Logse- cargándose las novilladas de las Ventas, que son así desde que el mundo es mundo, y convidando a los chaveas a una ronda de garcigrandes y juampedros, que son animales beodos que en lugar de galopar con bravura brujulean haciendos ochos, como Ernesto de Hannover en una boda gitana y que debieran ser lidiados -o cuidados, mejor dicho- en botellódromos portátiles y de tercera.

Para espejo de juventud, el de Robleño, que ha hecho carrera a base de cantidades industriales de quina, pantanetas de sudor, barricas de sangre y temporadas enteras a pan y agua convertidas en huelgas a la japonesa en los tentaderos de Cuadri, Miura o Victorino. Trabajo, esfuerzo y coraje frente a la comodidad, engaño y manipulación del Juli, que por mucho que este año se haya hecho antisistema, con su terno pañuelo palestino y oro, no deja de ser el Juli, al que padre y apoderado convirtieron en lo que es. Por sus frutos los reconoceréis -a los profetas, lobos con vestiduras de oveja- dice el sermón de la montaña. Y del Juli, que sermonea contra el judas que se sienta en el tendido y pide la casta del toro y la valentía del torero, en catorce años de alternativa, catorce años amamantado por el sistema, catorce años con sus noventa tardes haciendo el paseíllo de bankia y oro, no se recuerda ni un maldito natural cargando la suerte, ni un domingo de abril con Miuras en Sevilla, ni nada que lo haga merecedor de ser recordado como matador de enjundia ni mucho menos como ejemplo para el maletilla que sueñe con ser (buen) torero.


Lo que el ojo no ve*



*Isaias y Tulio Vázquez, José Escolar, Cuadri, Miura, Victorino, Moreno Silva, Palha, Barcial, Cura de Valverde, Prieto de la Cal, Partido de Resina Antiguo Pablo Romero, Fernado Pereira Palha, Flor de Jara, Murteira Grave, Hubert Yonnet, Dolores Aguirre, Tardieu, Guardiola, Hernández Plá, Juan Luis Fraile, Irmaos Díaz, Conde de la Maza, Miguel Zeballos, Saltillo, Sánchez Fabrés, Assunçao Coimbra, Rekagorri (y un largo etc que no incluye los derivados juampedreros).


martes, 10 de julio de 2012

De uno que tuvo un futuro negro








Año 1893. Alemania patenta el motor diésel, los Estados Unidos registran la fórmula de la Coca Cola, en Noruega, un artista de infancia avinagrada, Edvar Munch, termina de pintar su personalísima y lúgubre gioconda, grito tétrico del que jamás imaginó que un siglo después fuera vendido en quince mil millones de las rubias pesetas. En Madrid, Sagasta sale elegido por los votantes -entonces sólo varones mayores de veinticinco años-, como Presidente del Gobierno y el Instituto Nacional de Meterología presenta su primer mapa de predicciones, sin saber que estaba fundando uno de los subgéneros periodísticos más coñazo; en el Liceo barcelonés el anarquista Santiago Salvador Franch, con un par de bombas orsini en cada mano, hacía saltar por los aires a la burguesía catalana: veinte muertos y no menos de cuarenta heridos que asistían, confiados y risueños, como garcigrandes en los chiqueros de la Monumental de Badajoz, a la obra de Guillermo Tell sin caer en la cuenta de que desde la quinta gradería del teatro un ácrata aragonés soñaba en atravesar, como la flecha del arquero la manzana, el corazón de la aristocracia barcelonesa. Y en Sevilla, en el Cortijo el Cuarto, Manolito, un descarado mozalbete de nueve años, se empeña en darle un natural y un pase de pecho a un toro de Miura, cojo, pero con más peligro que un alcalde nuevo. A Don Eduardo "el de las patillas", que acaba de hacerse cargo de la vacada por la muerte de su hermano Antonio, no le pareció mala idea la cosa, ni se echó las manos al sombrero de ala ancha al ver tan goyesco cuadro. No era para tanto: un chaval que quiere ser matador tiene que tirar con lo que sea.

Manolito ya había ganado, con siete años, sus primeros duros -una libra esterlina, más bien- como torero. Se la arrojó, al grito de "torrero", un inglés que se quedó prendado con el garbo del chavea, que en el Baratillo y calles de alrededor amontonaba sus primeros partidarios, gentes del lugar que iban a verle trazar líneas imposibles, doblegar a la muerte, que se sentía, a pesar de no ser real, y dominar con pinturería al invisible toro, cálido y pegajoso, del aire sevillí. 


Novillo de Pérez de la Concha en Madrid. 1905




















A Manolito ya no hay quien lo pare: antes de tirar los dientes de leche ya había toreado becerradas en Portugal y Francia. Aquí ya había formado, junto a Revertito, la cuadrilla de los niños sevillanos. Con los del castoreño debuta a los diecisiete. Once meses después se presenta como novillero en Madrid, con una novillada de Arribas Hermanos que toma veintisiete varas y despena nueve rocines. Aficionados y crítica entran por el aro: este Manuel Mejías Rapela va a ser gente en esto. 


Novillo cuatreño de Miura en Sevilla. 1903
























Cuatro meses después, en su Sevilla, mata una novillada cuatreña (¡!) de Miura, mano a mano con Corchaíto. Cuando los veterinarios se percataron de la edad y el cuajo de los novillos, no dudaron en presentarla en los carteles como novillada cuatreña. Sin complejos. Tampoco era raro en la época. A nadie, fueran críticos, partidarios, detractores, compañeros o figuras, se les ocurrió tachar el asunto de desvergüenza o inmoralidad. Manolito, que creció sin el amparo de escuelas taurinas y taurinos sin escuela, no necesitó más preparación que la que le suministraba su infinita afición y descomunal valor. En Barcelona, todavía de novillero logró dos triunfos sonados: uno ante Lord Beresford, almirante de la escuadra inglesa que lo premió con cinco libras esterlinas, y el segundo, ante un novillo de Felipe Salas que mandó a dos varilargueros al hule. 

No tardaría en llegar la alternativa...


Corrida de novillos de cuatro años cumplidos. Sin complejos.


Será porque en la época no existía el típico paliza bloguero que sólo se afana en demostrar científicamente, con cuatro vídeos mal encaraos del youtube, que las figuras de antes eran una mentira y los toritos de mazapán, que hoy se torea mejor que nunca y sale el toro más bravo de siempre. O, quizás, porque en aquella época de transición que enlazó mi guerrismo y mi gallismo, en la que las figuras eran Machaquito y Bombita -que tuvieron sus claroscuros-, donde el Juli, con suerte, habría llegado a ser un buen mozo de espás sin distinción para pinchar ni cortar. O porque la crítica escribía e instruía de toros con estilo, verdad y valentía, con sus fobias y filias, pero con categoría. El caso es que no se muy bien el porqué, pero a pesar de las palabras de Julián, al niño Manolito, en esas "vergonzosas" novilladas, no le fue mal del todo.

Que yo sepa, Manuel Mejías Rapela, el Papa Negro, algo de futuro tuvo en esto de los toros, aunque yo cada día sé menos y la Historia de la Tauromaquia seguro que está equivocada, que antes no había villasusos ni mundotoros que enmendaran la plana a los desviados Cañabate o Corrochano.

Siguiendo la línea crítica del maestro de Velilla, tampoco hay que ser Aristóteles para entender que a la tauromaquia s.J. (según Julián) le hubiese ido mucho mejor, y no llegaría a nuestros días mendicando atenciones, si a Joselito el Gallo, Frascuelo, Guerrita o Belmonte les hubiera dado por zambullirse de lleno en el arte, si los empresarios hubiesen inventado antes la Carpa, si Rafael el Gallo tuviera tuiter y si todo torero que se precie huyera sistemáticamente de las ferias importantes y del toro con casta, poder, arrobas y trapío. 

El futuro ya lo tenemos aquí, en el presente: se llama Badajoz, se llama Olivenza, se llama Cantalejo, se llama Brihuega, se llama Ronda, y sí que es una vergüenza. 






 
Nota: imágenes de la Razón Incorpórea



miércoles, 11 de abril de 2012

Cite julyano



















Galería del Domingo de Resurrección en la Malagueta 
Por Pepe Pastor Clic AQUí


En la forma de citar está la verdad o la mentira
Alfonso Navalón Clic AQUÍ



miércoles, 4 de abril de 2012

Feria de la (mala) Salud de Córdoba





Torrealta, Cuvillo, Juan Pedro; Ponce, Jiménez Fortes, Manzanares, Morante, Juli, José Luis Moreno, Finito, Padilla y Fandi. Una plaza de primera categoría con una feria de tres festejos de a pie, que son tres festejos que vemos en Don Benito, Olivenza o Cantalejo y en setecientos pueblos más.

Si esto no está muriéndose que venga dios y lo vea.



miércoles, 7 de marzo de 2012

O trincamos todos o tiramos el aficionado al rio


















 Eso fue lo que debió pensar Julián cuando fueron requeridos sus servicios por los Chopera para Málaga en Resurrección. Con José Tomás fuera sine die y las joyas de la corona del arte, Manzanares y Morante firmadas para Sevilla, era sabedor de que tenía la sartén por el mango. No hace un mes que saltara a la palestra el rumor sobre una posible retirada motivada por el matonismo empresarial, que estaba cebándose con él como buitres en la carroña. En el penúltimo Clarín era a Roberto Domínguez al que le tocaba hacer su papel de madre de la Plaza de Mayo, manifestándose con acritud ante las hipotéticas presiones y bloqueos castristas de la autocracia taurina. Antes y después de ésto, y entremedias, no ha habido semana sin comunicado, entrevista o nota de prensa del abanico de figuras insinuando represalias, haciendo público su pavor al tobillero Matilla, a la mirada santacolomeña de Simón Casas, al badanero Canorea o al trapío de buena romana de Martínez Erice. La de veces que hemos tenido que escuchar el lamento -desmentido por los mismos protagonistas- de que si el jédiez no crece es por el temor a la reacción de la patronal con el más modesto. Maestros del artisteo: pucheritos y victimismo no, que me enamoro. 

Ahora han sido los Chopera los que han tenido que tragársela doblada, no les ha quedado otra. El últimatum de Juli estaba cantado, a ver quién es el guapo que se presenta en su primera corrida de garabatillo en Málaga sin la única figura que quedaba libre. Así que han tenido que tragarse el sapo de contratar a Perera porque lo dice July. Y donde digo dice, también cabría impone, exige o presiona. 

El taurino que esté libre de pecado que tire la primera piedra.



lunes, 5 de marzo de 2012

Olivenza: Tó cumbre

Arjona para Aplausos




















Reivindicación, pero sobre todo, Fiesta. El capitán Juli prepara la guerra. Tres valientes a hombros en Olivenza. Vibrante tarde de toros en el inicio de Olivenza. Tres toreros hablan en el ruedo. El Juli ausencia imperdonable. A hombros los tres toreros por distintos registros. Poder de el Juli, entrega de Perera y profundidad de Talavante.



Ferrera, quince años y cuatro orejas. Animoso Ferrera se hace con la mañana. Un espectacular Ferrera corta cuatro orejas en Olivenza. Zalduendo le brinda a Ferrera un triunfo de cuatro orejas. Ferrera corta cuatro orejas en Olivenza. Zalduendo pone de cara el triunfo a Ferrera. 







Emotiva tarde de gloria. Emotiva y clamorosa tarde de Padilla en Olivenza en su reaparición.  Héroe Padilla abre la puerta grande . Cosas que sí regresan. Padilla, puerta grande en Olivenza, culmina su victoria. Todos los toreros sacan a hombros a Juan José Padilla en su reaparición. La fuerza íntegra del Ciclón ciclópeo de Jérez. Padilla, más héroe que nunca. El ciclón Padilla se hizo huracán.




 
#volviópadilla por burladero_es





Olivenza. La Fiesta del multiorgasmo.  La máxima expresión del jíji-jájá, que es a los toros lo que el tiki taka al fútbol. Orejismo, poco toro, un cero a la izquierda el rigor y todos tan contentos. Me alegra mucho que miles de aficionados, los matadores, los de la plata, los piqueros sobre todo, los veterinarios, los famosos -que sería una figura sin su famoso que la acompañe-, la autoridad, los revisteros, en fin, las variopintas castas que forman la jungla taurina, hayan estado tan "agusto". A unos cuantos amigos que tenía por allí, aprovecho para mandarles a través del blog, que todavía es gratis, un mensaje no sea que con las prisas y la euforia me hagan alguna trastada: tranquilos, que no va a hacer falta que me reserven entrada para el año próximo, que esa no es mi Fiesta. 

La mía es mucho más aburrida y de andar por casa, seguramente un coñazo en el que nadie es capaz de estar cumbre tres veces al día, ni de ir al baño a hacer sus aguas mayores antológicamente y en la vida he visto un cantaor dedicarle un ripio a uno de los que a mi me gustan. Habemos gente pa tó, lástima que Toros sólo pa unos pocos.


 

domingo, 4 de marzo de 2012

La mala suerte de varas



























Corrida semi-incruenta española: poca sangre y mucha oreja.



Tres portales taurinos, tres; innumerables blogueros, que lo mismo te zurcen un huevo que te fríen un calcetín, que te encastan un Zalduendo que te moruchizan un Veragua; una masa de aficionados prensados en los tendidos como arenques, con sus ifones, blackberrys y cachibaches electrónicos prestos a acribillar a flashazos lo primero que se mueva en el ruedo; el de la agencia EFE; tropecientos críticos (uno, al que tengo por honrado, vería el festejo en el callejón, desde el burladero de apoderados, sólo media hora después saldría su "crítica independiente" -ejem, ejem, que me da la tós-); media docena de cámaras de televisiones locales y regionales, que lo mismo viste al July en TeleMajadahonda a la hora de las brujas, que en el TeleSur mientras te llevas la sopa de pan a la boca; y unas cuántas radios queriendo imitar en el pueblo extremeño, entre Garcigrandes, Zalduendos y jédiezes, aquellas emisiones radiofónicas en las que Matías Prats ponía la voz al pavor del Miura y al arte de Pepe Luis. ¿Todo esto para qué?

Tó pá ná. Hablamos de decenas de páginas de información, horas de grabación, gygas de memoria sin que a nadie, practicamente a nadie, se le haya ocurrido enseñar qué ha sido del tercio de varas. No existe, no se ha publicado, más bien, una sola imagen de toro y varilarguero y en la crítica sólo se encuentran tres leves menciones: Carlos Trejo en Burladero, sobre el castaño del Juli, el zapato de las fotografías, se refiere a que "lo midieron en el caballo"; Zabala de la Serna, en el Mundo, cuenta que el mismo bichejo recibió "un puyazo mínimo"; y JA Franco, en los regionales de Vocento, se explaya más que sus compañeros: nos relata que el castaño "empujó sin ganas recibiendo un leve picotazo" y de los hermanos como uno "entró feo al caballo" y otro "sin fijeza en el peto". Juntando toda la prensa del día, la suerte de varas no llena ni dos pírricas líneas.


Mucha ILP, mucha gitanería, mucho flamenqueo, mucho snobismo, pero nadie repara en que es imposible que pueda perdurar en el tiempo un espectáculo adulterado, mutilado en casi dos terceras partes y prohibitivo económicamente para la mayoría del pueblo.



Las imágenes de Sandra Carbonero están en Burladero.com
También hay más en Ambitotoros 


viernes, 2 de marzo de 2012

Una de quites




Aunque son del Juli, que tomó el testigo de José Miguel Arroyo, Joselito, como capotero que más cantidad de suertes maneja, circunstancia digna de destacar en una época de capa caída (nunca mejor dicho).



martes, 21 de febrero de 2012

Irreconocible

Camilo Arango para Toros, Literaturas y Más.




















El torero de la suerte cargada, que cita y embarca al toro con la panza de la pañosa, ciñendóselo al cuerpo, dejándose lamer las femorales por la quemazón de la embestida y llevándolo profundo era, para sorpresa -por lo visto-, de la gran mayoría de los lectores, Julián López, el Juli. 

Un cámara indiscreto en Bogotá, ayer mismo, captó la imagen que todos deseamos ver: la de un Julián de corte clásico, que no acude con regularidad a la trampa, y que es capaz de hacer suyos los preceptos básicos del toreo: parar, templar, mandar y cargar. A ese julyanismo alejado de los bailes de la importancia y del nuevo testamento orejero, nos apuntamos, aunque sea a regañadientes. 

Para que la admiración sea cabal, tendría que darle al madrileño por retirarse del matonismo en los sorteos y de los safaris por las dehesas, lugares en los cuales se perpetran los principales atentados contra la Fiesta, donde se priva de variedad, poder, casta y decoro al Toro. El debate entre detractores y partidarios se solventaría en parte si el toreo de Juli se ajustara más a resolver los problemas que presenta el fondo de la cuestión taurómaca, disposición que el aficionado debería exigir cada tarde con firmeza -qué y para qué se torea-, que las formas -cómo se torea-, en sí mismas, con las que sí se puede aceptar la controversia.



domingo, 19 de febrero de 2012

Julianadas*



* ¡Van a por él! ¡Van a por él! ¡se lo quieren cargar! 
-el julianismo, hace unas horas-










Otto Rodríguez a portagaiola en Mérida, VEN, ayer mismo.
















































Aquí arriba, los seis de San Sebastian lidiados por Otto, Fandi y Talavante cuarenta y ocho horas después, a la misma hora y en el mismo sitio, que "lo del July"











































Pero es que en la novillada picada del ciclo venezolano se pudieron ver tantos o más pitones.






































Hasta los alumnos de la escuela taurina del July, este domingo se las vieron con becerretes similares a los que mataba el maestro al otro lado del charco.



Imágenes: Venezuela Taurina;Fernando Zambrano y Julián López para Aplausos; Rojas y Sálazar para Mundotoro; "Garapuyo" y Hugo Angulo en Contrabarrera.
 

sábado, 18 de febrero de 2012

¡Pobre Julián!












































Estos son los bichejos de Ernesto Gutiérrez con los que se ha anunciado July, en Mérida, Venezuela. Así se las gasta "el importancias", el valiente que tiene contra la espada y la pared las grandes ferias, al lobby televisivo y a parte del empresariado, que huye de la casta, las arrobas, el trapío y la edad como de la peste; el tío hecho y derecho que filtra a la crítica rumores de retirada para dar penita y recibir carantoñas a gran escala, como una choni de Gran Hermano que airea en el confesionario sus melancolías; ese ejemplo de lucha ante el que todo aficionado debe postrarse a su paso, que supone para la tauromaquia lo que la pisada del caballo de Atila el huno a la hierba. 

 El July, torero destacado y figura en potencia de la que se conocerá como Edad de la Decadencia.

 ¡Que se vaya!


Las fotos las ha colgado Juan Lamarca en "Del Toro al Infinito"



lunes, 6 de febrero de 2012

¡Venga, Don July!

Tadeo Alcina. Aplausos

















¡Venga, Don July! se escuchó clamar a un entusiasta julyanista, que allá en el embudo de Insurgentes, son legión. Era durante el turno de quites al primero de la tarde. Un bichejo infame, de embestida nauseabunda, que nada más salir por chiqueros traía en su chocho galopito los espamos de la muerte, mientras su carita nos conmovía con una expresión que hubiese hecho llorar de pena a Hannibal Lecter. Un feto feo hasta para desecho de tienta, un mulo, pony más bien, sin una gota de sangre inflamable por las venas, desiertas del pasaje de la casta, cuyo argumento para saltar a una plaza de toros no se entiende: su comportamiento no trae el miedo, su trapío no goza de respeto, y la leyenda de su hierro es un chiste de leperos. Uno de esos toros que cada vez que salen bien merecen un brindis por la razón que llevan los antitaurinos.

El seguidor azteca, mientras se mesaba los bigotes relamiéndose del gusto, afortunado él, viendo una serie extraordinaria de zapatillazos, circulares, arrimones, desplantes, martinetes, y demás sainetes circenses, no se podía imaginar que un rato antes, al otro lado del charco, un paisa suyo, Sergio Flores, en Valdemorillo había matado, a pesar de pertenecer al escalafón inferior, a los padres de "Quinientos años", al que así bautizaron, como una condena penintenciaria, pobre bicho. El caso es que tras una voltereta y una faena dramática mal fingida, como un culebrón venezolano -no es creíble que el gusarapo utrero diera tanto miedo- le dieron al de Velilla las dos orejas. 



Faena con la que se les abren las carnes a los revistosos. Tadeo Alcina




















A la muerte de su segundo, éste apodado con gran erudición como "Arte" -el Juli desorejó el Arte, el Juli estuvo importante con el Arte, el Juli cuajó el Arte- le darían otro par, cuatro pelúas en total, por una tarde plena en decrepitud, con una exhuberancia pornográfica de las vergüenzas de la Fiesta, del cobismo de las figuras, redondeada con la triste y abolicionista suma del analfabetismo taúrico de los públicos y el chabolista desaucio del Toro como eje de la tauromaquia.

Cuántas tardes habrá echado el bueno de Sánchez Vara en esos pueblos castellanos de dios, con unos toracos que no cabían en la plaza, lejos de los flashes de las cámaras y las blackberrys de los revistosos. Cuántas veces habrá acabado a los lomos de belcebús de ganaderías que no salen ni en el Cossío. Cuántas veces, yo lo he visto, se han reído de él porque "no tiene arte". Cuántas faenas le ha ridiculizado la crítica por el exceso de martinetes, circulares y desplantes. Cuántos Toros ha matado uno, y cuántos becerros el otro.

Y cuánta diferencia entre nacer con estrella y hacerlo estrellado (o que te estrellen).



miércoles, 18 de enero de 2012

Mejor todavía




Acevedo (6T6): ¿Y si por ejemplo en Castellón te la mata el Juli?

Fernando Cuadri: Si la mata por hacer un gesto, encantado, pero si no la mata, mejor todavía.



Lo cuentan más y mejor, Arse&Azpi (a los que les he "robado" la foto) en Por las rutas del toro