sábado, 22 de enero de 2011

Beneficencia S.L.





Tercera semana del año y ya tenemos completo y anunciado a bombo y platillo el cartel del que es, en teoría y por historia, el festejo más importante de la temporada: la corrida Extraordinaria de Beneficencia. Espectáculo cuyos mayores beneficiados ya son, cómo no, los tres matadores que se anuncian en ella: Juan Mora, Morante de la Puebla y El Juli. Los toros -afeitados y manipulados legalmente: fundas- serán de Victoriano del Rio, de los pocos dignos representantes del encaste bodeguero que hay en la actualidad. 

Hay que aclarar que viendo como está el panorama en el escalafón, sonaría a acertada la composición del cartel como uno de los platos fuertes de San Isidro. Juan Mora bien puesto está, por dos motivos: se lo ha ganado con el mejor toreo del año, y porque ha sido readoptado como último representante, una vez retirado Esplá y salvando las enormes distancias entre el toreo de ambos, de una añeja torería y una manera de entender el oficio, que es la que tanto demanda un gran sector de la afición venteña. Morante de la Puebla es, Tomás aparte, el que más pasiones desborda y más público arrastra hacia la demencia y el tendido. Y si el apoderao Curro Vázquez se "equivoca" y sale el toro con pizca de interés -nunca pasará de la pizca estando tan funesto consejero de por medio- es posible que veamos el mejor toreo que se puede hacer en nuestros días. Y El Juli, está bien que venga a dar la cara, como triunfador de la temporada, proclamado por la vanguardia elitista del taurinismo.


¿Dónde radica entonces el problema? Pues en que la corrida de Beneficencia debe de cerrarse con alguno de los triunfadores de San Isidro y alguna de las revelaciones de la temporada. (Casi) siempre ha servido como acicate para que vengan a jugarse la pelleja -toreando, naturalmente- en la isidrada. Habrá quien sostenga que ésta ha sido siempre cita para las figuras, afirmación que es auténtica. Como también es verdad que esas mismas figuras llegaron a serlo gracias a triunfos palpables, a puertas grandes del toreo y a tardes a cara de perro, afrontando la responsabilidad del puesto, acudiendo a todas las citas y sin caer en el tiquismiquismo a la hora de elegir compañeros bípedos y cuadrípedos. Tambien sería bueno adquirir el sano hábito, despojado del ámbito de la tauromaquia, de obrar con justicia: la balanza en la que se mide el reconocimiento del torero debe de estar compensada con los méritos contraidos en la arena. El que quiera Beneficencia tiene Fallas -por decir algo-, Abril y San Isidro para "comprarse" un hueco. Y si no salen compradores hay otras fórmulas: traer a estos mismos, hacer un mano a mano, traer a otros parecidos a los anteriores a sabiendas de que tampoco iba a cambiar demasiado el número taurino. Lo que sí sobra, es tiempo. La plaza de Madrid y la historia de la Beneficencia, cuya primera edición data del 1856, no tienen porque andar corriendo en enero detrás de los toreros, por muy figuras y muy amigos de los políticos que sean.


4 comentarios:

aurelio dijo...

De acuerdo en que la corrida de la beneficiencia no debiera estar cerrado en enero.

Pero es un cartelazo. La ganderia ha lidiado 3 ò 4 corridas en los últimos años en Madrid bastante interesantes , y el cartel gusta a todos los públicos.

En enero para madrid , posiblemente sea el mejor cartel que se pueda dar

Luis Domínguez Barco dijo...

En parte estoy de acuerdo con usted, pero cómo es posible que haya sorpresas o triunfadores anónimos en Fallas, Abril y San Isidro si apenas dejan sitios libres para los "sin papeles" que van por libre, quién va a dar la cara, Tejela, Pinar, Tendero, Paquirri, Fandi, Cayetano...
Si en la primera feria importante del año se quedan fuera toreros como Sergio Aguilar, Fandiño, Urdiales o Morenito de Aranda, que se lo han ganado en los ruedos.

Antonio Díaz dijo...

Aurelio, es un cartelón, sin duda. Con lo que hay, es de los mejores, en eso estamos de acuerdo. Ahora bien, igualmente podrían haberlo cerrado quince dias antes de Beneficencia. Ahora aparece un triunfador absoluto en San Isidro o un tío abre la Principe y no tendría cabida... eso es lo que no me entra en la cabeza. Las prisas.


Luis, ¿Urdiales que tiene que hacer para que lo pongan? ¿Inventar la vacuna contra el cáncer?

No lo conozco personalmente, pero intuyo que tiene que tener más moral que el Alcoyano, con la cantidad de trabas continuadas que le ponen. Espero que no se aburra nunca, porque es de los pocos con los que pago una entrada gustosamente.


Saludos

Enrique Martín dijo...

Antonio:
Casi me has quitado las palabras de la boca. Estoy de acuerdo contigo y en desacuerdo con lo del cartelón, excluyendo a Juan Mora, que se ganó esta y todas las Beneficiencias que quisiera torear de aquí hasta que reaparezca Mazzantini. Te imaginas que Curro Díaz o Urdiales se encontraran a gusto con un toro, pues entonces el señor Morante, que me parece estupendo, y don Julián les estarían robando su sitio, única y exclusivamente porque tienen tales o cuales apoderados, porque son amiguetes o porque dan bien ante la cámara. La corrida más importante del año lo era porque actuaban los que mejor estaban, de una forma contrastada y que habían pasado por Madrid triunfando indiscutiblemente. ¿Cuántas veces ha triunfado el Juli en Madrid indiscutiblemente? Y no me refiero a la opinión de los de la tele o de los de la prensa de Brazatortas. Si a esos le sparece indiscutible, que le pongan en su Beneficiencia, pero al ser en Madrid, tendrán que ser toreros y sobre todo toros que hayan enamorado a Madrid. Pero es que ya parece que para montar carteles en las Ventas tenemos que pedir el placet a toda España.
Antonio, perdona por la chapa, que encima parece que estoy pegando la bronca, cuando eres de los más serios y rigurosos que se ven por ahí, aunque tengas debilidades blancas. Por cierto, enhorabuena, aunque os encontrarais con un equipo que ni os molestó, ni lo intentó, pero eso ya es harina de otro costal.
Un abrazo