Mostrando entradas con la etiqueta televisión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta televisión. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de abril de 2012

Consumidores de toros (Antonio Burgos)





**Antonio Burgos
Revista Época
1994


Dicen los viejos aficionados que algunos toros llevan en los lomos cortijos. Cuando algún diestro inexperto no ve uno de esos toros y se va con las orejas al desolladero, comentan: "Menudo cortijo se ha dejado ir ese muchacho..." Por aquello de las cornadas y el hambre, la fiesta de los toros está siempre entre el cortijo y los albañiles, noble gremio el de la construcción de donde procedían los toreros antes de que fueran hijos de papá Litri, de papá Aparicio, de papá Camino , de papá Paquirri, de papá Pepe Luis, de presunto papá Cordobés. Y gremio al cual siguen mandando a los mantas: "a los albañiles..." (Si los políticos que no valen los mandáramos a los albañiles como a los toreros fracasados, no sé yo como se iban a poner los índices e paro en la construcción).

Lo que no dicen los viejos aficionados es que sea el toro bueno o malo, se le corten las orejas o no se las corte, casi todos los que salen por los chiqueros llevan un cortijo en el lomo... que cobra no precisamente quien, con arte, arriesga su vida allí abajo en el albero, sino los que están por la parte de fuera del mundo de la fiesta. No me sé (creo que ni se han publicado) las últimas cifras, pero hace tres años se decía que el mundo de los toros movía en España más de 50.000 millones de pesetas al año. Esa cifra del volumen del negocio taurino ha tenido que estar esta temporada lo que se dice con lleno hasta la bandera. Durante la temporada de 1993 se celebraron en España y Francia 1604 festejos taurinos, entre corridas de toros, novilladas y espectáculos de rejoneo, que yo no sé si quizá se llaman así "espectáculos de rejoneo", por los espectáculos que da en la plaza Fermín Bohórquez haciéndoles cortes de mangas a los presidentes que le niegan la oreja a su hijo Fermincito. De ese chaparrón de corridas, récord histórico, se han televisado por las diversas cadenas 158, que han sido tres veces más que las retransmitidas en 1992. Y ahí es donde voy, que tiene que haber dinero a espuertas, y en las muchas veces turbias circunstancias de la fiesta. Que hay cientos de películas de los bajos fondos mafiosos que dominan el mundo del boxeo, pero a muchos de esos ambientes los echaba yo a pelar con las puñaladas traperas que hay en el mundo del toro, que no tienen algunos señores nada que envidiarle a los apañadores de tongos pugilísticos y a los que explotan a los boxeadores hasta que caen sonados. 

No cabíamos en el ruedo nacional y parieron las cadenas de televisión sus ansias de competir a base de retransmitir corridas de toros, como sea, donde sean, de la última feria de pueblo, con ganado de cualquier manera, y la que te rondaré morena ahora que está en marcha la temporada de la América taurina. (Aspecto éste de la América taurina que sí que se les fue vivo y que devolvieron al corral a todos los que se hicieron de oro, como un Pipo cualquiera, con la organización de los programas culturales del V Centenario y fastos nefastos conexos).

Lo que le faltaba al no siempre cristalino mundo económico de la fiesta eran los dineros de la televisión. Diestro hay que dobla sus honorarios con los que recibe de las cadenas por los derechos de imagen, y un ganadero cobra ya porque su toro salga en la televisión mucho más que porque salga por los chiqueros. Si por un toro, un poner, cobra setescientas mil pesetas, la televisión le da encima un millón y medio. Llegará el día en que no haya quien quiera torear o lidiar toros como no sea con televisión de por medio, con el dinero encima de la mesa, y mucho me temo que hasta el maestro Tejera empiece a pedir derechos de imagen, porque cuando su banda toca "Nerva" está poniendo la banda sonora de balde en un mundo donde a este paso, hasta el puntillero va a querer cobrar derechos porque el maestro Matías Prats diga su nombre, por supuesto que con el segundo apellido, el número del carné de identidad y el de cotización social taurina.

Moviéndose este dinero en el mundo del toro y siendo tan representativo de España (o quizá por eso), me sorprende que no hay la menor protección a los consumidores, que somos los aficionados que pagando nuestra entradita, mantenemos este imperio que es el Wall Street de los señores Balañá, Chopera, Canorea y Lozano. Va siendo hora de que los aficionados exijamos nuestros derechos. Si cuando se televisa una corrida cobra todo el que actúa, ¿por qué no cobramos también los espectadores, que actuamos con nuestras palmas, con nuestros pañuelos pidiendo orejas, con nuestros óles y con nuestros pitos y muestras de desagrado? Lógicamente, la entrada de una corrida televisada debería costar bastante menos, por esta cuota de pantalla que el empresario nos debe. ¿No cobra el público con que llenan los platós de televisión? Algunos pedimos lo mismo. Yo, como abonado a la plaza de Sevilla, exijo que me paguen mi parte correspondiente a esa sinfonía que interpretábamos hasta ahora pagando y que se llama "los silencios de la Maestranza". Si las televisiones pagan hasta los petardos que pegan algunos por las plazas de los pueblos, ¿por qué no vamos a cobrar los silencios del arte?


**Está claro que los tiempos han cambiado, las cifras se tambalean, la burbuja explotó y que por lo general, toros y toreros no han podido mantener su caché -qué cojones, ni el agricultor, ni el carpintero, ni las cajeras del Caprabo-, pero el espíritu del artículo sigue siendo el mismo: mientras los estamentos profesionales se pelean como gatas en celo, al aficionado, que le den morcilla.









jueves, 29 de marzo de 2012

Resurrección en Málaga: calabazas a la tele en abierto




Canal Sur, Telemadrid y Castilla la Mancha TV ponen encima de la mesa quince millones de las añoradas pesetas para televisar el festejo de Domingo de Resurrección en Málaga. July, Perera y Talavante serán los encargados de estar agusto con Cuvillos y ni noventa mil euros, una montaña de oro como la del tío Gilito, harán que uno de los días señeros del calendario taurino pueda darse en abierto. La oferta ha sido catalogada como "insuficiente".

Sí que se ha alcanzado un acuerdo de manera rápida para televisar la goyesca del 2 de Mayo, con Fundi, Morenito de Aranda y Sergio Aguilar con los Bayones. 



Los  toreros  que  formamos  parte  del  llamado  G10  decidimos  unirnos  el   pasado año  para  asumir  un  ejercicio  de  responsabilidad  con  el  porvenir  de  Fiesta.  Entendíamos  que  estaba  amenazada  y  que  nuestros  deberes  con  ella  exigían  una  respuesta.  Teníamos  que  reflexionar  y  hacer  autocrítica.  Debíamos   intervenir  para  evitar  el  peligro  del  aislamiento...

...¿Qué  pretendemos?   Pretendemos  que  al  torero  se  le  reconozca  el  derecho  a  defender  y  gestionar  su  imagen.  Más  aún  cuando  el  vehículo  audiovisual  es  el  canal  fundamental  para  establecer  puentes  con  una   sociedad  que  se  aleja  del  fenómeno  taurino. 

No  es,  por  tanto,  una  cuestión  de  dinero.  Queremos  responsabilizarnos  de  nuestros  derechos  de  imagen  para  conseguir  una  mejor  y  mayor  difusión.  Apostamos  por  un  regreso  a  las  cadenas  generalistas  y  reivindicamos  un  tratamiento  informativo  más  regular  y  constructivo...

El  problema  no  es  económico  ni  cuantitativo.  Es  cualitativo.  Pensamos  que  el  reparto  de  los  ingresos  de  televisión  no  reconoce  equilibradamente  el  protagonismo  ni   la  exposición  de  los  toreros.  Nos  asiste  una  motivación  ética,  por  mucho  que  trate  de  usarse  la  demagogia  y  la  intimidación  para  simplificar  un  debate  de  mucho  mayor  calado. 

No  hemos  reclamado  un  euro  de  más  a  las  televisiones.  Somos  conscientes  de  la  crisis  y  nos  hemos  resentido  de  ella.  Por  eso  insistimos  en  que  la  prioridad  no  está  en  el  dinero,  sino  en  el  respeto..."


 

(Un silencio maestrante y un mojón así de gordo para ellos, que van a lo que van)


 Información vía @carruseltaurino (JR Romero)

 

miércoles, 21 de marzo de 2012

De mangui a señor


"El torero que fue camello", "Joselito y la mala vida" o "De mangui a señor" son algunos de los títulos con los que ciertos medios presentan la biografía de José Miguel Arroyo. Bajo éste último, el "de mangui a señor" -como si los manguis no pusieran ser señores, como si una no pudiese ser puta y señora a la vez, y a mucha honra-, apareció el pizpireto maestro madrileño en las cloacas de la televisión nacional, Antena 3, y su programa Espejo Público, espejo de generaciones de chonis y canis, si acaso, el de la Griso, también el de Castrillón, activista de la abolicionista Prou. Joselito no tuvo problemas en compadrear con aquel que hace un año lo sentó, como un condenado, delante de todo un Parlamento -educación lo llamarán algunos, mendicación moral, lo llamo yo-, ni en reirle las gracias a una tiparraca que hace meses, en busca de vencer en la batalla de las audiencias a sus compañeras de terna, la Campos y Ana Rosa, contrató tres actorzuelos de tres al cuarto y montó un sainete que diese en directo para toda España, en el que unos presuntos corredores de encierros se declaraban públicamente como borrachos, energúmenos y maltratadores. Algunos aún lo recordarán, aquí ayudamos a difundirlo.

Cuando caliente aún está la patata de los mediáticos, con su maldita antitorería y su profundo y desarraigado respeto a la fiesta según la mayoría, me sorprende la cantidad de personas que miran para otra lado y disculpan, en gran acto de hipocresía, de la verdadera, este gorgojeo verbenero que se lleva Joselito por redacciones y platós  mezclando churras con merinas, la tauromaquia con la droga y el toro con el camello. Bien está si sirve para quitar caretas y demostrar con otra prueba más de que cada uno va a la suya, que no hablamos de un cualquiera, sino de uno de los maetros que más ha luchado por la imagen y derechos de los semejantes y que ahora, mudando la pluma como buen gorrión y humillando un oficio que de drogadictos y golfos no supera la elevada media de este descalabrado país, se arrastra por ahí, como poseído por el espíritu de Umbral, con no más objeto que no sea hablar de su libro. Éste es Joselito, el verdadero.




                               
   
Más vídeos en Antena3




                               
   
Más vídeos en Antena3





                               
   
Más vídeos en Antena3

viernes, 27 de enero de 2012

Por amor al arte




Ayer me hacía gracia algún tuitero que elogiaba la independencia y el desprecio al dinero que habían tenido Juli, Morante, Perera y Cayetano, que han renunciado a una jartá de millones por no anunciarse en Fallas. Quizás sea verdad, y éstos mártires del jediez, que se han empeñado en parecer una banda de trincones, en realidad forman una ONG de la Somalia en que ellos mismos han convertido la tauromaquia. Entonces habrá que pedirles perdón.

Entretanto se aclara si son héroes o villanos, las cifras que nos llegan son diáfanas y creíbles, por lo menos mientras el silenzio stampa del grupo de figuras no finalice y hagan un esfuerzo por dotar de claridad este asunto. Según Pedro Javier Cáceres, son 240.000 euros lo que Simón Casas ha pagado a ASM por el paquete de figuras. Teo y Mazas, en Clarín, subían la cifra hasta los 280.000 euros, casi los cincuenta millones de las nostálgicas pesetas. Esto estaba tratado así, toreara César Jiménez un toro de Capea, o Enrique Ponce los cuarenta y ocho bichos del ciclo. El mensaje era claro: vendían un sólo producto que redundaba en la unión de los más famosos toreros, que son una piña.

Casas ha cerrado a contrarreloj sólo seis, dejando a los cuatro citados más arriba fuera. Existen varias teorías conspirativas sobre la ausencia. La más obvia es que son los llevados por casas independientes, que no regentan plazas, ni están abocados a negociar con otros cromos. Los que defienden esta conjetura ponen a los empresarios como los malos de la película y sostienen que la del productor francés es la primera de las muchas zancadillas que se va a encontrar la facción independiente del jédiez. La realidad difiere bastante, hay que decir que el jédiez en realidad es el jéuno, el padre de el Juli, que es el torero que más empecinamiento está demostrando en defender sus derechos de imagen aunque sea a costa de atacar los derechos de los aficionados, en este caso, de los abonados valencianos. A tal punto está llegando la cosa que éste puede ser el último año de Roberto Domínguez como apoderado del madrileño, harto del contínuo mangoneo por parte del progenitor en la carrera del diestro. Por ahora, sólo han sido capaz de seguirle en el paro obrero los pupilos de Curro Vázquez, Morante, que aún puede permitirse el lujo de perderse Fallas, en la negociación de Sevilla habrá que medir su implicación, y Cayetano, que no puede interesar a nadie. Por lo menos como torero. La baja de Perera se puede entender desde la postura del empresario de ahorrar costes con matadores más jóvenes, y baratos. Al extremeño si quiere torear en los sitios importantes más adelante no le va a quedar otra que tragar.

Ésta es la situación del jédiez, la de ruptura interna, como es lógico, pues nadie puede creer que Fandi o Morante, por ejemplo, compartan intereses, ni que su imagen sea y valga lo mismo. Es una unión con fecha de caducidad porque, independientemente de lobbys empresariales, va contra natura.

Pero, a lo que íbamos, a la cuadratura de las cuentas de la primera feria importante del año, esos 280.000 euros que ingresa ASM en nombre de, por y para el grupo, cuando sólo "trabajará" algo más de la mitad de sus componentes. La duda requiere, a pesar del oscurantismo informativo, rápida respuesta: ¿ese dinero va repartido para todos? ¿o va para los seis anunciados? ¿Pillarán cacho sin pisar tierras levantinas los Juli, Perera, y Curro Vázquez boys? ¿Que pasaría si hipotéticamente en Pamplona solo se anuncia uno de ellos? ¿Ganaría cerca de ochenta o noventa millones de pesetas sumando caché y derechos globales de imagen? ¿o torearía para que cobren también los ausentes? ¿estamos ante una nueva etapa del toreo, en la que se puede cobrar sin torear? ¿o estamos en un marco en el que a pesar de una crisis se pueden batir todos los récords en cuanto a dinero ganado por las figuras?

Éstos son los del jédiez, los de la tabarra del "por amor al arte."



 

lunes, 23 de enero de 2012

El tabarrón de la imagen en cifras




El Imparcial
23-I-2012


Un coto de 10 puestos sí o sí. (Fallas 2012) el resto al ¡ojeo!

Ayer sábado, muy temprano, la Unión de Toreros, el todo, emitió un comunicado que tan sólo afecta a la parte: el G9 más César Jiménez.

Poco aclara que no sepamos (consultar en “portales” especializados).

Apunta al debate suscitado por el asunto del cambio en la gestión audiovisual del toreo provocado por la delegación de los derechos de imagen de 10 toreros (en principio) y ante la confusión vienen a decir que la “cuestión pecuniaria” no es una prioridad.

Para que la soflama tenga credibilidad, el personal debe tener y manejar otros datos que por ahora no afloran.


Yo les aporto alguno, a título informativo (sin verificación oficial y haciendo acopio por aquí y por allá para componer el puzzle -es posible, por tal, que le sobre o falte alguna pieza-).

Datos, más o menos aproximados pero sin juicio de valor, y ustedes mismos saquen sus conclusiones.
La gente quiere datos, cifras.


Ahora se lamenta Pablo Chopera.

Y si estas se hubieran dado en su momento, con trasparencia, como se hace en el deporte, en el fútbol en especial, otro gallo cantaría.

Todavía, él y el resto de los empresarios están a tiempo. No solo en el tema de ingresos y reparto de los dineros televisivos sino de la rentabilidad de tales o cuales toreros respecto a lo que generan por taquilla.


Una de las medias verdades del debate es que con el sistema vigente, hasta ahora, los llamados derechos de televisión han servido a las figuras para incrementar su caché global por encima de su repercusión: las taquillas son chivatas.

Refutado que, hoy por hoy, los toros no interesan a las operadoras privadas, y que las públicas se mueven más por no marginarlos del “interés público” y su aderezo de estrategia política.

Nos queda la esperanza que TVE tome el guante que le han lanzado los toreros -aunque, al fin y a la postre, se tasa en 6 festejos al año, 1 cada 60 días-...

Esta la imagen

...La imagen real, actual de la Fiesta, es de 52.000 abonados al Canal Plus.


Unos 10 millones de euros.

Sin más recursos extras que algún subarriendo a otros operadores. “Cero” por publicidad)

Para fidelizar a estos abonados se comenzó ofreciendo paquetes de ferias completas como atractivo para desembocar en algo que era un sueño -ahora pesadilla- como el canal 24 horas que incluye la retransmisión en directo -2011- de unos 100 espectáculos a una media de 90.000 euros de costo parra el canal en concepto de derechos globales que nutren La Fiesta.

Echen cuentas y vean el ¿suculento? — es ironía- negocio que supone para el “Plus” (costos de producción de las retransmisiones y mantenimiento de un ciclo de 8 horas -con tres pases- los 365 días del año).


Cierto que nadie tira piedras contra su tejado, pero las empresas, más en comunicación, elaboran proyectos a medio y largo plazo, convencidos de su “puesta en valor” por el sector y crecer… todos.

Tan sólo transcurrido un ejercicio, parece que la postura de las figuras protagonistas es el “cortoplacismo”, puesto que ni siquiera, ellos -y no terceros de conocimientos limitados- han tenido la deferencia de escucharles… a nadie.

“El tirón” lo tiene La Fiesta y las grandes ferias en conjunto.

Nunca individualidades, por muy figuras que sean.

Salvo la excepción que siempre confirma regla -y está por ver-, cuya envidia, más que espejo o referencia, ha prendido la actual mecha.

Eso es lo que debieron pensar en Canal +, y no se equivocaron.

La elocuencia de los datos

La corrida referencia del 2011, Sevilla, Feria de Abril, tarde sublime de Manzanares con el hito de un indulto en La Maestranza y cortando otras dos orejas a su otro toro actuando con Aparicio y Manzanares se ha repuesto 3 veces. La 1ª, en caliente, registró 40.000 pinchazos. 4.000 la 2ª y la 3ª no computó (por debajo de 1.000).

¡Hagan juego, señores!

¿Fallas en blanco y negro?

Llegan “Las Fallas” 2012 con el debate en la calle y la feria paralizada.

Mañana lunes, parece ser el día en que Simón Casas se defina una vez conocida la propuesta del “bróker” del G9 más César Jiménez.

El bróker designando por las figuras toma como referencia el ciclo fallero de 2011.

Como si el torero, o cualquier expresión artística, fuera un producto estable.

Sin dejar libertad al empresario, eslabón de unión con público y afición, para poder confeccionar carteles adecuados al momento.

Por ej.- Obviar toreros erosionados por el tiempo y resultados recientes no muy brillantes e incorporar novedades, que este año las hay, y muchas: Fandiño, Mora, Urdiales, los mexicanos -Saldívar, tras su éxito de la feria de julio-, la reaparición de Padilla, etc.

Venden puestos y no derechos personalizados


Ya escribí y dije que ASM no gestiona derechos individualizados, por ser cada torero distinto en sus circunstancias de interés y repercusión, compatible con representar los intereses audiovisuales de 1, 5 o 25.

Sino un paquete de puesto, sí o sí.

“Cosa nostra”, con perdón.

En Fallas 2010 hicieron el paseíllo todo el G9 (no lo hizo Jiménez) y dobló Ponce.

Hubo de todo respecto de éxitos o fracasos.

Mismas caras de años tras años con muy desigual balance.

Llenos los días habituales; y aun así, mucho ¾ generoso y generalmente medios aforos.

La intermediaria le exige a Simón Casas por encima de 240.000 euros por diez puestos.

Es “numerus clausus”.

Contrate, el empresario, por interés o por equilibrio presupuestario, 1 torero, 2, 5, o los 10.

Vale lo mismo, Ponce 10 tardes y ningún G9 (más Jiménez) que prescindir de todas las figuras y anunciar a Jiménez 1 tarde.

Item más: Si por circunstancias el empresario quiere doblar, por interés, a una figura en la feria y este voluntariamente lo rechaza; o, mismamente, quiere contar con tal o cual, tales o cuales, y estos declinan actuar por no gustarles la corrida, fecha o compañero, da igual.

Más de 240.000 euros. ¡Lo toma o lo deja!

24.000 euros, mínimo, por puesto.

El 100 % que paga el canal por los tres festejos y un puesto más, en una hipotética concentración de carteles; como por otra parte ya exigen las figuras regularmente.

Quedan pendientes para apañarse con el sobrante, los tres ganaderos y las tres cuadrillas de dicho supuesto.

Luego, el resto de protagonistas del grueso de la feria.

¿Quién paga los platos rotos de la ingeniosa propuesta?

Blanco y en botella.

Cuadrar los números

La aportación de Canal Plus en derechos por el conjunto de la feria 900.000 euros. Aproximadamente.

Quedan 660.000 euros de los cuales 200.000 son intocables para las cuadrillas.

Restan 440.000 para distribuir entre otros 14 toreros (que si lo que persigue el colectivo total de la Unión de Toreros es la dignidad en igualdad supondrían a precio de ASM más de 300.000 euros)

Vayan restando (140.000 euros de maniobrabilidad)

A partir de ahí: Es lógico atender a 11 ganaderos que también son parte de la Fiesta.


Satisfacer por pliego las exigencias de la propiedad.

Enjugar el lucro cesante por resentimiento en taquilla al televisarse.

Sin demagogias

¿qué le queda al empresario de su legítimo beneficio de la retransmisión de la feria? 


Sin contar que Fallas debe soportar el canon anual y la programación del resto de temporada a ser las corridas no falleras deficitarias en origen.
 
Deducción: si el empresario “traga” para hacer una feria con las figuras, como por otra parte debe ser, para que las cuentas le cuadren ¿cuál es la partida a adelgazar?

Está claro que la de los, derechos de imagen de los otros 14 toreros que completen el cartel.
Incluso de la merma en el caché de los mismos.

Lo de siempre.

Ah, eso sí. Ponce, Morante, Juli, Manzanares, etc.

Se inmolarán, si es preciso, por la dignidad de Luque, David Mora, Fandiño, Urdiales, Rubén Pinar, Abellán, Uceda, Rafaelillo, Aguilar, Juan Bautista, etc.

¡No faltaba más! ¡Con dos cojones!



martes, 10 de enero de 2012

Mártires





Las figuras, 
"dispuestas a soportar las eventuales presiones empresariales" 

En el ABC



Nota: Ratzinger: Canonización del jédiez ¡Ya!



jueves, 5 de enero de 2012

Deberes de imagen























La tauromaquia es una tradición madurada por el paso del tiempo a fuego lento, ahormada con el martinete y el yunque de las sociedades pobladoras de la piel del Toro, que han ido forjando la Fiesta conforme a sus gustos y tabúes. Como ejercicio artístico, fueron Pepe Hillo en 1796 y Paquiro después, antes de que Telefónica usurpara su nombre para dar una beca anual al dios de Galapagar, los encargados de darle canon, sentido y ley. Aunque mucho antes de eso, cuando esta tierra era un terrón moro, ya había caballeros que lidiaban y alanceaban toros en las calles y plazas de los pueblos. Es pues, el de matador de toros, más que un oficio, una figura histórica e inclasificable, cuyo espiritu siempre ha estado por encima del cuerpo que lo regenta, por grandiosa coleta que luciera.  

Para que haya llegado el vocablo "torero" con misterio y grandeza a este siglo de evolución tecnológica y necedad humana, logrando pervivir en el subconsciente de la muchedumbre como definición de héroe sobrehumano, casi mitológico, capaz de vagar cada tarde entre nuestro mundo y el de las tinieblas, el precio a pagar ha sido elevadísimo. Familias rotas, niños perdidos que abandonaron su casa con dientes de leche en busca de un sueño, cientos de cadáveres de torerillos que dieron la vida en cumplimiento de su deber, esposas jóvenes con luto de por vida, valientes tullidos como si chusma de guerra se trátase, millonarios que por media docena de malas tardes acabaron de mendigos y toda clase de penurias y lamentos imaginables es el impuesto que se ha tenido que apoquinar para amortizar la longevidad del toreo.

Y el aficionado suele adorar religiosamente a aquellos mitos que sus ojos no han visto, normalmente por sus hazañas, su arte o por la repercusión social -muchos trascendieron los ruedos revolucionariamente-. Pero son pocas las veces en las que suele discurrir en el verdadero mérito de estos hombres: fueron pioneros, fundaron, asentaron y difundieron un espectáculo atávico que acabó siendo el arte por excelencia de este país. El toreo les pertenece.

Ahora estos del jédiez y otros que se relamen por estar dentro de tan selecto grupo, con más chulería que un cortapichas quieren montarnos, a la vejez, una sublevación por los derechos de imagen televisivos. No recuerdan, o no saben, que su oficio, a pesar de la plaga de las escuelas taurinas, no se estudia en FP, ni es negocio que se hereda cuanto tu viejo se jubila, tampoco creo que a ninguno de ellos le hayan colocado el cañón de una pipa en la sien para que se haga torero. La tarde en la que toman alternativa no es un día de fiesta cualquiera, es el solemne acto en el que toman unos votos y comprometen su vida a la de matador de toros. Pero todo esto, parece, se ha olvidado. A las vergüenzas de los últimos años me remito, a toda esa tropa paseando por revistas, juzgados y platós; a la pena que da, que se te caen los cojones al suelo, al ver un torero andar por la calle, con pinta de botones o fontanero; lamento que es similar cuando abren la boca en la radio, o desnudan el arcano de su oficio en las redes sociales; han trivializado la tauromaquia, una religión fundada, como hemos dicho antes, a base de sufrimiento humano, colocándola al nivel de un circo de provincias.

Así que si quieren cobrar derechos de imagen, que los cobren, están en su derecho, faltaría más, pero que antes de pedir, pedir y pedir, adquieran conciencia de que tienen los números de la cuenta de la vergüenza en rojo.



miércoles, 28 de diciembre de 2011

"The Artists: the search of the muses", una serie de la FOX sobre el G-10







A través de un comunicado oficial remitido a la agencia EFE, All Sport Media, FOX entertainment, Radiolé y Simón Casas Productions han anunciado un acuerdo empresarial para grabar una serie televisiva sobre el G-10 taurino. Ya se habría filmado la primera temporada y aunque en la versión original el título es "The Artists: the search of the muses" ("Los artistas: la búsqueda de las musas") en España
se baraja que Digital Plus, dueña de los derechos, la anuncie como
"Una y no más, José Tomás".

La idea

La idea nació hace dos veranos, durante las vacaciones por tierras españolas del realizador árabe con pasaporte gaditano Hussein de Ubrique, que quedó prendado de ipso facto con la magia de artistas de la talla de Melody, los del Rio, Manzanares, Pitingo, Cayetano, el Arrebato, Morante de la Puebla o Andy y Lucas. Posteriormente, el cineasta, uno de los talentos más prometedores de la FOX, dedicó más de seis meses a indagar, desde los estudios de Ohio, Wisconsin, sobre la chulería y el flamenquismo español, haciendo hincapié en la figura, por antonomasia, que respeta a rajatabla esta descripción: el torero. Una vez recopilados todos los datos necesarios, en verano del año que recién acaba, una comitiva de productores, editores e investigadores recorrieron las entrañas de nuestro país, en busca del que sería nexo de unión entre las diferentes tramas de la serie: las musas. Una gran carrera de fondo que los llevó por Ronda, Pto. de Santa María o Cantalejo con escasa fortuna: en el pueblo malagueño dieron por musa a una vieja que estaba tomando el fresco y la secuestraron veinticuatro horas; en el Puerto robaron, sacrificaron e hicieron la ouija, para sonsacarle información, a una cabra rumana que bailaba reggaeton al son de un acordeón, y en Cantalejo perdieron una semana detrás de la pista de otra falsa musa, que resultó ser una enana del Gran Hermano y tertuliana de Intereconomía a tiempo parcial.

A falta de musas, el equipo de rodaje decidió dedicarse a conocer mejor a los protagonistas en busca de afinar lo mejor posible el casting. Según una filtración publicada en la red, el problema de la musa lo han arreglado con una voz en tercera persona. En cada capítulo, cada vez que un coleta sea llamado a la senda del arte, la voz en off de Constantino Romero saltará con un agitanao "amonó ahiií" o un "bieeeeeen, miarma" que en la versión anglosajona irán subtituladas con un "we go there" y un "weeeeeell, my soul".

El casting

En la megaproducción no se ha escatimado en gastos, siendo una de las que más expectación generará este 2012. Tras un arduo periodo de selección los actores elegidos son los mejores del firmamento hollywoodiense e ibérico, una mezcla explosiva, como un cubata de champán con un chorreón de anís del mono. 


Kevin Spacey será Ponce

Matt Damon como el Juli









El papel de Caye es para MA Silvestre


Fran Perea hará de Perera








Nicolas Cage es el Cid

Manzanares es cosa de Keanu Reeves









Rodolfo Sancho interpratará al Fandi


Antonio Banderas como Morante









Miliki borda a Choperita

Alejandro Noriega como Talavante










Javier Cámara interpretará a Matilla

Tom Selleck hará de Molés







 

Arturo Fdez. hará de Simón Casas
Pablo Pinedo lucirá a Mtnez. Erice












Abella es calcado por Tomy Lee Jones





































































 


El argumento

Es, sin duda, el tesoro mejor guardado de la serie y la verdad, rumorología aparte, es que las únicas palabras con aura de versión oficial son las pronunciadas por Hussein, que se limitó a comentar que la producción es una mezcla del Equipo A y los Soprano con los tintes almodovarianos de Aquí no hay quien viva y
Los Ladrones van a la oficina:

"Al igual que la banda de Hannibal Smith, cada lugar donde el G-10 pone la pata al cabo de unas horas aparece destrozado, en llamas, y aún así, como les pasaba a aquellos traidores americanos, los siguen contratando. Existen más símiles, como que también se desplazan en llamativas furgonetas y que a uno de sus líderes, el que más manda y menos trabaja, es habitual verlo con un puro en la boca. Su nivel de organización, que en principio quiere parecerse a los clanes mafiosos de New Jersey o Chicago, redunda, merced a la torpeza y avaricia propia del elemento hispano, en un ecosistema donde cohabitan  vividores folladores, niños de papá, rompetechos, espabilaos o trileros con corbata que se sumergen en mundos que van desde el frikismo tuitero hasta el clasicismo más gañán, pero siempre con la finalidad de un bien común: dar el sablazo."


Piloto

El primer capítulo, al que la crítica ha hincado ya el diente en el preestreno, calmará las ansias del personal. Empieza desde el segundo uno impactando y encadenando al televidente al sillón. Con un primer plano coppoliano que estremece, en lo negro del cielo de una neblinosa noche andaluza sobresale, como satanás, una espantosa cabeza de toro que te teletransporta mentalmente a un rancho texano. Se abre plano lentamente mientras el espectador se retuerce en la butaca y se devora las uñas. Bajo la cancela un grupo de hombres con mallas de ciclista, botos de Valverde, pasamontañas, sombrero de ala ancha, ataviados con el negro acechan a los demonios de la noche. Son ellos: el G-10. Acaban de dar las dos de la madrugada y su primera misión es cruzar antes de doce horas los prados de Zahariche, con objeto de llegar al cortijo a eso de mediodía para almorzar de gañote. Todo ello, claro está, que para eso son "los artistas", sin ver un pitón ni un miura que no sea colgado de la pared.

No les será fácil, el camino está lleno de trampas y la noche no ayuda. Tendrán que superar la bajada de tensión de Cayetano, producida por el viento de levante, tan bromista, que en uno de sus soplidos movió unas hojas y ¡zas! tío al suelo. A Enrique Ponce, que maniobra despegado y sin prisa, como siempre, deben de esperarlo cada dos por tres; en la formación, July abre paso en vanguardia, con el estoque presto a ejecutar el julipié, comunicándose por el pinganillo con Roberto Domínguez, que los vigila desde el helicóptero; el sistema nervioso central de Manzanares se debatió al borde del colapso cuando se le cayó el Iphone en una acequia, y al querer darlo de baja en el 1004 lo atendió una filosófica operadora ecuatoriana; a Talavante le da un ataque de inspiración y necesita de un par de chutes de epinefrina; Morante fuma y murmurea un rezo para que al final de la misión pueda volver a decir eso de "me encanta que los planes salgan bien"; Perera y Fandi pasan la noche discutiendo sobre tácticas militares: el extremeño piensa que en caso de salir un enemigo de la noche lo mejor es el encimismo, el cuerpo a cuerpo, las suertes supremas del martinete y el pase del péndulo, el de Granada es de la opinión que para estas batallas la mejor lucha es la italiana: el que más corre es el que gana...

Así transcurre la noche, hasta que a eso del amanecer, cuando no faltaban ni doscientos palmos de tierra para llegar al cortijo, un sardo rey de la casa, asoma la cresta por el mismo lugar donde está naciendo el sol. Aquí, el mejor consejo que se le pueda dar al espectador, ya fiel incondicional de "The artists", es que en la ortopedia más cercana se compre un par de garfios, pues sin darse cuenta, a estas alturas, que no son ni los cincuenta minutos del primer capitulo, ya no le quedan uñas ni falanges, sólo muñones. Y el de los tres pelos que se arranca, al galope, engallao y pegando cambayás, sin rectitud ni fijeza. El grupo no se disuelve, se quedan petrificados por el miedo, pasivos, al de los planes, que no se ha visto en otra, se le cae el puro al suelo. Cuando el garlopo estaba a menos de cinco metros de su diana, el tiempo se realentiza, los sonidos del campo, las cigarras, cencerros, el mitsubishi pajero y eso, se agravan, y aparece la voz entre ceremoniosa y cani de Constantino Romero, con la música del Serranito de fondo. El caso es que hace una invocación que no se entiende un carajo, no sé si porque intenta inventar un andaluz sobrecastellonizado o porque no será muy aficionado y cree que las musas son mezzosopranos tartajas. Al instante, con otro primer plano del burí muy conseguido, en el que se le veían hasta las amígdalas esas que segregan hormonas que impiden que un bicho desangrado no sufra, se ve como invade la jurisdicción de un torero del que no enfocan el rostro. Vuelve a entrar una musiquita acojonante, la de Psicosis cuando la escena del plato ducha, y en el momento en el que el plano vuelve a abrirse, para tranquilidad del espectador, el galán ha bajado la testa y está humillando, por derecho, haciendo el avión, a un Cid, que dicen que es al toreo lo que Doña Manolita a la lotería, y al que le vuelve a embestir otro toro, éste de Miura. La magia de la televisión. Acojonante.

El primer tranco de la historia de estos templarios guardianes del arte acaba, cómo no, con la jeta en pantalla de un Morante que, despuntando un nuevo Cohíba con los dientes, cobijado en el calorro y olor a fritaílla que ofrece una chimenea de otro cortijo conquistado, hace su proclama: "me encanta que los planes salgan bien".

En el próximo capítulo, el G-10 vuelve a Madrid y una vez allí se separa para trabajar en varios frentes. Unos intentarán secuestrar a Muñoz Infante; otros van a hacer lo posible por trucar con un gps de infrarrojos la romana de las Ventas y el Cid se dirige a frenar otra huelga que le montarán los necios por que le ha embestido un Miura. Los guionistas, con gran pericia, han dejado la muleta puestá y planchá en el hocico del abonado de butaca, al que no le queda otro remedio que embestirle al segundo episodio..


Y por ahí, entre los millones de fans que haya cosechado The Artist en un solo capitulo, habrá alguno que una vez apagada la pantalla, tome conciencia de que es un tieso que se ha tenido que bajar la serie de internet con el wifi que le roba al Bingo de debajo de casa, que los muñones le empiezan a escocer, que en su comunidad han instaurado el copago en sanidad y se va a tener que cauterizar las heridas en el fogón de casa, como en las películas del Oeste; que está en el paro desde hace dos años y que la única manera de ver a una figura del toreo es en la dichosa serie, pues el bolsillo no le da para beneficencias; cae tambien en que sus primos de Ourense, los rapaciños de la tia Balbina, no tienen ese problema, pues se lo han prohibido, como a los catalanes hace poco y a los asturianos dentro de nada; para echarse a llorar está cuando piensa que ninguno de los toreros por los que daría los muñones que le quedan están ya, salvo Fundi, que se licencia, y el Cid, al que no hacen justicia ni los guiris de la televisión.

Y comprueba tristemente que la realidad supera, por disparatada que sea, a la ficción.
Hasta en el día de los Inocentes.




jueves, 14 de abril de 2011

Don July no quiere que le vean en Don Benito





No hay día que pase en el que no tengamos noticias de estos cobistas de chicha y nabo que montan asociaciones de toreros como setas crecen por el monte. Hoy le toca al July, el Oreja de Oro, ese que hace unos días, recogiendo su enésimo premio, esta vez concedido por el Foro de la Juventud Taurina, nos vacilaba con un "hemos hablado de la posibilidad de que TVE recupere la retransmisión de corridas de toros,  y de que el mundo del toro tenga más presencia en la televisión pública, y la verdad es que creo que han sido pasos muy importantes, abrimos el camino y ahora mismo está la Mesa del Toro llevando todas las cosas que hemos hecho y representan a todos los estamentos taurinos, nosotros hemos echado a andar el barco, pero este barco es para todo el mundo". 

Pues nada, cuatro días después ni barco ni niño muerto, el importancias se niega en rotundo a que las televisiones públicas de Andalucía, Extremadura y la Comunidad de Madrid lo televisen el Domingo de Ramos en Don Benito, que mira tú la cita tan comprometida que se ha buscado para fecha tan torera. Dicho sea con todo el respeto a los dombenitenses, que verán como se inaugura su coqueta plaza de toros. En fin, que donde el July dijo digo, dijo el July Diego. 

Y es que uno, cuando pone el par de neuronas que le quedan -de ver tantos toros- a conchabar teorías para entender esta repentina telefobia, se imagina la conversación en la habitación del hotel, entre July y Roberto Domínguez, maldiciendo su mala fortuna por tener que ser víctimas de los comentarios de Ruiz Miguel y Enrique Romero, esos centinelas de la integridad y la ortodoxia con los que es tan difícil tener una tarde importante. Puestos a maquinar, quizás también sea un ataque de vergüenza torera, y no quiera que se le vea demasiado -como el esposo que tiene una mujer mellada, barbuda y bizca- con babosas de Jandilla ahora que es torero de gestas importantes, capaz de matar  siete u ocho toros de la Quinta en las setenta u ochenta corridas en las que se anunciará este año, que será el número trece de alternativa. Otra de las tramas del asunto -la valenciana- nos puede llevar a Manolo Molés, el aladino bigotudo que todo lo que toca en oro lo convierte. Quid pro quo: el fenicio tiene en exclusiva a su antídoto televisivo contra el indómito José Tomás, y el torero de Velilla tiene a tres tios al micrófono rompiéndose la camisa en directo durante todo el año por las ferias de España. O quizás todo sea más sencillo y solo quiera tapar otro caso Priego, a sabiendas del material que le han apartado los veedores en los campos de Véjer de la Frontera. Y cómo más vale prevenir que curar, el problema tiene una fácil solución, que todavía se está a tiempo de dar: se le compra a los veedores un GPS en dónde la cobertura llegue más allá de Jerez, que normalmente es la zona, como el Triángulo de las Bermudas, en la que estos diabólicos aparatos se escacharran y allí que tienen que arreglárselas como pueden estos devoradores de asfalto, dehesas, casta y alquitrán. Y ahí mismo que tienen que  terminar de hacer sus compras, de hacer sus fotitos y volverse pa' casa con media camada del Marqués de Domecq o de Zalduendo reservada para el maestro. Pongamos por ejemplo que el nuevo GPS lee coordenadas hasta Aznalcázar. Pongamos que es capaz de llevarlos  a la finca de Partido de Resina. Y pongamos que apartan una docena de cuernos de los que iban para Francia y que ahora esperan destino. 


Pero ya es mucho poner.

Mientras tanto, el oro de la oreja que se le concedió se va pareciendo al orín que se ha hecho dueño de las Ventas. Sin duda señal premonitoria del próximo papado julyanista en la que fue primera plaza del mundo.






Salmonetes









domingo, 8 de agosto de 2010

El toreo de capa (caída)



-Sin comentarios-




Decía Unamuno que hay algo de dulce y sosegador, y sobre todo de sabio, en eso que los hombres del mundo llaman aburrirse. Por esa regla de tres tengo que ser el hombre más sabio del mundo. Tal era mi aburrimiento esta tarde, con ese calor gazapón en las calles que no te deja respirar, que no se me ha ocurrido otra cosa que montarme mi propia orgía taurina. He pasado por Telemadrid, que daba la corrida de Vinarós, con Fuenteymbros para Cid, Tejela y Valls. Todo muy bueno, toros muy bravos y toreros muy toreros, todo muy bonito -según Moncholi y la compañia-


A la misma vez, gracias a la tecnología seguimos por esto de internet el enésimo cachondeo de El Juli, Morante y Cayetano, que parece ser que han sido robados y ultrajados nuevamente por un presidente, que les ha faltado al respeto por no dejarles torear unos novillos afeitados y arreglados para la ocasión. Se ve -y me descojono- que han amenazado con no torear, con un plante por semejante violación de sus derechos de figura. A estos sinvergüenzas -esa es la palabra- que no hicieron una triste nota de prensa para EFE o Reuters cuando el Parlament prohibió los toros, y que son sospechosos y alguno, como El Juli, ha sido condenado por un juez por torear animales afeitados, no se les ha ocurrido otra cosa que emitir un comunicado aclarando que los nuevos toros, unos caínes, de los Hermanos Sampedro no tienen el suficiente trapío ni peso para la categoría del Puerto. Qué benditos y qué santos se han vuelto estos cabrones en un par de horas. Les ha crecido la conciencia en un rato. Pues con todo y con eso, las palabras grande, torería, empaque, toreo caro, inicio de faena para recordar, labores compactas, buenos niveles, estética, pinturería o belleza llenan y adornan de mentiras y manipulación las críticas -o eso que escriben- los plumillas. ¿Hasta cuando vamos a soportar esto?









Cambio de canal mientras hago hora para ver la nocturna de Las Ventas, y me encuentro en Canal Sur con Romero y Ruíz Miguel, en Torremolinos con toros de Osborne para Jesulín, el Cordobés y Javier Conde. Hay que ver en lo que han quedado estos toros de Osborne, en modelos publicitarios de las carreteras y para las charlotadas de la costa. Mañana mismo me voy para Navalagamella, el cuartel de Antoñete, y le pregunto a Atrevido -o lo que queda de él- que qué opina de todo esto. Qué cómo ve a sus parientes y sobre todo, que cómo le ha sentado el giro de ciento ochenta grados que ha dado su amo. El sexto, de nombre Camarero, fue indultado por Conde. En realidad, fueron los seis indultados, pero del caballo. No tengo la estadística, pero el tanto por ciento de toros indultados cuando está Canal Sur , ya sea en radio o televisión, en las plazas andaluzas tiene que estar por las nubes. Si a esta gente les pusieran a trabajar en una oficina del Inem lo mismo hasta acababan con el paro.


Han pasado más cosas: a Ponce le han dado una oreja en Vitoria por el cariño; a Barrera en Barcelona por la actitud; a Morenito en A Coruña por las meigas; un rejoneador ha dado tres vueltas al ruedo por ahí; mientras que Rafaelillo, en Francia, ha tenido que apretar las nalgas y tirar la moneda con dos alimañas de Miura para que le den una oreja. Cuánto hay que aprender del señorío taurino de los franceses.


Ya de noche, en Madrid, poco que contar, una de esas novilladas a las que el público por no llevar no lleva ni pañuelos; que protesta a un toro manso; al jabonero lo aplaude porque es jabonero; y que se extraña -y se ríe como si estuviera en el circo- porque el toro da un salto al llegar a la jurisdicción de las rayas de picar. Tampoco es normal que tres o cuatro novillos sean ovacionados en el arrastre por el único hecho de que no hayan sido inválidos. Una nueva novillada que se ha dejado hacer, toreznos criados aposta para que ensayen los de las academias taurinas. Poca emoción y muchos pases, que es la fórmula invertida del toreo bueno. El salmantino Castaño, con agallas pero muy verde resultó herido; Juan Pablo Sánchez ha cortado una oreja de las que se dan hoy día y Espaliú ha demostrado que es de los poquísimos novilleros que saben manejar el capote.



Ahora, la culpa a Zapatero, al Rey, a los ecologistas, a Montilla, a la yerba del campo, a las vacaciones de Obama y al cambio climático...


Por cierto, las figuras venga exigir, exigir y exigir, y ninguna plaza llena.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Toros en La Primera





Se les acaba el tiempo y las excusas a los acomodados señores que rigen nuestras vidas desde sus palacetes capitalinos. Tres años sin dar toros son ya los que lleva nuestra televisión, y digo bien en decir nuestra, ya que como ellos mismos dicen en sus empalagosos slogans: es ``la de todos´´. La última corrida emitida fue en la Feria del Pilar de 2006, que ya ha llovido. Le ha dado tiempo a irse a Esplá y de volver a José Tomás. Y hacer ambas cosas unas cuantas veces a Ortega Cano y Jesulín. Entre tanto se han cargado la información taurina en telediarios, el Tendido Cero lo han defenestrado, como queriendo esconderlo, cualquier día lo ponen de madrugada, junto a los teletiendas. Y a Clarín le han dado puntilla. Lo peor de todo, es que nadie los va a echar de menos, pues ya se los habían cargado en vida, haciéndolos programas mediocres sin calidad ninguna. Cualquier persona que fuera malpensada pensaría que lo hacen aposta.

El caso es que, una de las razones esgrimidas por el anterior mandamás de la televisión pública era el imposibilidad de dar festejos por temas económicos. Al parecer, el tema de la publicidad y de la falta de empresas que quisieran anunciarse durante la emisión de una corrida de toros hacía inverosímil la posibilidad de ofrecer festejos en La Primera. Excusas que nos las cree nadie pues por todos es sabido que son pocos, muy pocos, los programas rentables y que si las programaciones se hicieran en base a eso tendrían que desaparecer más de la mitad de los espacios de la parrilla. Además, la circense corrida picassiana que dió Telecinco echó por tierra todas estas teorías, pues sobraron anunciantes y fue un éxito para la cadena, que tuvo más de un millón de personas con los ojos en la pantalla. Además, en los días posteriores no saltó ninguna noticia rara como la matanza ``a lo Texas´´ de ningún niño satanizado y demente por la horrorosa visión de una corrida de toros, tal como insinúan muchos que puede pasar.


Ahora llega Oliart, y sobre todo, llega 2010, los anuncios desaparecen y con ellos, la principal excusa que tenían en el ente público para no emitir festejos. Los representantes de la Mesa del Toro piden entrevistarse con Oliart, poner las cartas boca arriba, y presionar, eso al menos espero yo, hasta que saquen una respuesta clara y concisa. Bien, puedan llegar a convencer a Oliart para que vuelvan los toros en 2010 o bien, y ésta es más probable, desenmascarar de una vez por todas la política del PSOE en materia taurina. Que digan clarito que no dan toros porque les parece violento, desagradable o de salvajes. Pero que dejen de marear la perdiz con excusas baratas y con que si... pero no... quizás después...

Si mis impuestos sirven para pagar un pastón por los derechos del Campeonato del Mundo de Motociclismo, el Tour de Francia o Eurovisión, cuando no me gustan las motos, las bicis ni los búfones, también han de servir para satisfascer mis intereses culturales, aunque a otros no les gusten o entiendan. Por eso ! Queremos toros en la Primera ya ¡