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sábado, 11 de febrero de 2012

Última hora: JT y Canorea rompen la negociación (Carlos Crivell)

Sevillatoro


El anunciado acuerdo de José Tomás con la empresa Pagés no se ha formalizado. En estos momentos se puede asegurar que hay un desencuentro total entre ambos y que un año más José Tomás no pisará la Real Maestranza. Los acontecimientos son algo dispares según las fuentes consultadas.


Lo anuncia, en exclusiva, Carlos Crivell en el portal Sevillatoro

viernes, 11 de noviembre de 2011

El Demócrata





"... lanzó -Boix- una seria defensa en favor de una democratización
del escalafón, aseverando no saber que "pintan" 
las figuras del toreo en las plazas portátiles, 
ocupando puestos que no les pertenecen."


Y ahí lleva más razón que el santo Job. En Andalucía, mi tierra, además las televisan, que quién no ha sentido vergüenza ajena viendo las toreznadas que se dan en Sanlúcar, Villaluenga del Rosario o Antequera, por citar algunos casos. Dicho esto, a Boix, que a veces uno no sabe muy bien si habla en nombre de Tomás; de lapidado  aficionado catalán; de flautista aristotélico o de un tipo que, como Umbral, viene a hablar de su libro, se le hace la picha un lío en la búsqueda del santo grial de la democracia. Habla de las figuras, y de su sitio, que no es el de las portátiles y su botellódromo, y no cae, o no quiere caer, en que representa a uno que, si bien huye de estos escochambrosos lugares, tampoco se puede decir que esté siempre dónde su toreo le reclama, que aquí unos pecan por exceso y otros por defecto. Que le pregunten al aficionado de Bilbao, Sevilla, Pamplona o Zaragoza, y al de Madrid, si me apuran. Que esa es otra, cuando José Tomás dice de cumplir con el aficionado de las Ventas, que es donde, en teoría, se hacen los exámenes para figura, se trae debajo del brazo, con negociación e imposición del propio Boix, el demócrata, a una figura de portátil como Javier Conde -digo Conde como podría decir Manolo Sánchez o el Fino, que dicen los repipis-, artista que en una dichosa y capitalizada democracia sería uno más de los taytantos millones de personas que dedican la mañana a ver albañiles amasando cemento en una obra, y que sobrevive en el oficio merced a las migajas que le reportan las dictaduras bienmiradas de los Boix de turno. Migas de pan que vienen a ser a la tauromaquia lo que los famosos cuatrocientos euros de zetapé a la democracia. Dame liberalismo y llámame tonto.

Habrá que especificar también que existen talanqueras y talanqueras, que no es lo mismo una de las arriba citadas, que cualquier cachito del Valle del Terror. El caché de la plaza no lo da el funcionario de turno que hoy tasa los árboles que dan sombra en una alameda, mañana las paradas de autobús de un casco urbano y pasado la categoría de la plaza de toros del pueblo. No. El valor, lo dió, lo da, y lo seguirá dando, primero el Toro, luego el Toro y después el Toro, y ahí, el amigo Boix, pasa por alto que José Tomás ha ido cimentando su leyenda en tardes con toretes de portátiles cobrados y anunciados como tesoros colmados en bravura y espanto. De nada vale huir de las talanqueras, de los bajos fondos del toreo, la cara be de la fiesta, de las tardes de polvarea y farándula si en esa huida hacía delante, llevada a cabo en cosos de más enjundía, se amplifica la miseria ante los ojos de una sociedad que clama piedad por el animal y justicia para el torero.


A eso no se le llama democratización. A eso se le llama escupir para arriba.





Como una imagen vale más que mil palabras, éstas dos fotos cuentan como dos mil, por lo menos, y vienen a demostrar porqué a algunos las tablillas les molestan. 11 Septiembre 2009, Albacete, las Ramblas, Vicente Barrera, José Tomás y Juan Luis Rodríguez. Del Salmonetes. Impagable.




BOIX EN SALAMANCA por burladero_es

miércoles, 17 de agosto de 2011

Gallos con arroz. Figuras por la France.




Le mystique

José Tomás, Bayona (Jandilla)




 
Les artistes

Morante y Manzanares en Dax (El Pilar)






L'importance

El July, Dax (La Quinta)





Le du sort

El Cid, Dax. (Ana Romero)






Les proscritos

Sergio Aguilar y Diego Urdiales en Dax (Victorino Martín)



 



Le cyclone

Padilla, Dax. (Dolores Aguirre)






Que mal repartido está el escalafón y cuántas mentiras nos engalanan como verdades aquellos escribas chupasangres de la Fiesta. A Tomás lo encumbran a los cielos por torear de aquella manera, en Bayona, una collera de novillas de Jandilla. Con obra similar, incluso mejor, y con los Santa Coloma de Ana Romero, primos hermanos de la Quinta en borreguno comportamiento, el Cid triunfó en tono menor. Mis emociones y yo, que a veces compartimos el mismo destartalado corpachón, no entienden, o sí, la paranoia de la crítica ante EL uno y los otros. Julyan se ha empeñado en hacer rico a Álvaro Conradi en tres o cuatro años a cambio de enviarle la ganadería completa al matadero dentro de diez, como ya ha pasado en otras ocasiones con otros protagonisas. En Dax terminó de liarla, el sexto toro de la Quinta fue devuelto por falta de trapío -bendita ilegalidad, digna de los grandes tiempos en Interior, QEPD-, tras una gran bronca del público, que despidió a los toreros entre gritos de "toros, toros, toros". Al César lo que es del César, de ésto sólo ha dado fé Burladero. Los demás a callar. Lo de Manzanares y Morante es para hacerselo mirar: la explotación manufacturada de su arte no compensa el tercermundismo al que someten al toro. Una verónica por aquí, media por allá, una hiperbólica torería, exagerada hasta en tardes de bronca y fraude, siete cambios de mano requetetráidos de casa, las estocadas "esperando", que no recibiendo, como bien dice Paco Abad, el twitter, el puro, y a vivir en figura, que son dos días.

Mención aparte merecen Urdiales y Sergio Aguilar, que parecen destinados a tener que matar la descendencia del toro Ratón para que les echen cuentas. Gloria también para los Victorinos, que llevan una temporada alcista, usando jerga económica, echando buenos toros aunque sus triunfos han sido "sordos". Los grises de moda ahora son otros. 

Fuera de concurso, como siempre, Padilla, con torazos de la Doña, a su manera, antítesis de la torería, pero, al fin y al cabo, matando toros que es de lo que se trata.




jueves, 4 de agosto de 2011

A cada cual, lo suyo

Javier Arroyo. De Blanco y Azabache













Es bueno que el Toreo, ya sea en Cultura, Interior o Hacienda, arrastre siempre una corriente enfervorizada de pluralidad de opiniones. Que grande y profundo debe de ser esto para que no haya torero o ganadería que no tenga partidarios y detractores dispuestos a partirse la cara. Puestos a tener ministerios y regentes inútiles como tenemos ahora, podrían inventar el Ministerio de la Pasión, que iría mejor con la tauromaquia y con las gentes que a ella nos asomamos.

Digo esto por la facilidad con la que nuestra afición, desmedida hacía algunos personajes muchas veces, nubla nuestra razón. La mía, la primera, la más ciega. Consabida es la rivalidad entre Ponce y José Tomás, representantes de dos maneras antagónicas de entender el toreo y manejar el taurineo. Los poncistas, por norma, echan pestes sobre el de Galapagar. Al revés, tres cuartas de lo mismo. También existe un limbo, dónde me hallo, y que ven a estas dos figuras con una mirada de realidad que las sitúa entre las mejores coletas de finales del siglo XX y principio del XXI. Pero que, por mucho que algunos inflen su toreo, no se acercan a las glorias taúricas que siguen toreando -y muriendo- cada vez que echas una ojeada al Cossío.  En pureza, a José Tomás se le han visto tardes con las que jamás habrá podido ni soñar el valenciano. Pero es justo reconocer que Ponce se ha puesto, y ha triunfado, con verdad y oficio, ante galafates que serían la pesadilla de Tomás. Por mucho que las modas y los años vayan creando movimientos antinosequién y pronosecuántos, como en el que estamos ahora, en el que lo sano es atizar a Ponce sistemáticamente y elogiar a José Tomás, el toro, que es el que manda, y el partidario y detractor número uno de cada torero, pone a cada uno en su sitio. Ni José Tomás es Dios, ni Ponce es la serpiente del Paraíso. Ni el primero es tan grande, ni el segundo tan pequeño.

Y para muestra, un botón. Mientras ayer en Huelva, se corrían toros que en otros tiempos se hubieran anunciado en el cartel de una novillada como desecho de tienta, hace unos días, en Mont de Marsan, se repetía una historia mil veces escrita: la de Enrique Ponce con un manso. O con un Samuel, que esa también es otra. Quiero ver a más figuras con los samueles, estén podridos o no, como dicen algunos de los que para adorar a su diós, castigan por actuar como obliga su instinto, a su serpiente del Paraíso. Quiero a July pasando el mal trago de ver, en una cabeza, todos los pitones juntos que vió en el mes de junio. Quiero a Morante escacharrando relojes entre esa cuna. Quiero a Manzanares, con su temple y su trampa, delante del que podría ser el padre del novillote que indultó en Sevilla. Y cómo no, quiero a Tomás, permaneciendo pétreo ante las embestidas descompuestas y encastadas de un bicho menos comercial.


No me puede venir después de escribir esto a la mente otro que no sea el Cid. Un tío que toreó en pureza -lo que decíamos tiene Tomás-, una amplia gama de encastados y pavorosos garlopos -que es la parte fuerte de Ponce- y que, "a pesar" de esas virtudes que son tesoro, va a acabar siendo un torero para malditos.

Quizás sea porque la tauromaquia esté maldita.





Video de Ponce en Mont de Marsan:



Enrique  Ponce a Mont de Marsan por jeanmi_64

miércoles, 3 de agosto de 2011

José Tomás, en Huelva, online en Hispanidad Radio




A través de la emisora local Hispanidad Radio, se podrán escuchar online todas las fiestas Colombinas, que tienen como punto álgido el festejo de esta tarde, en la que José Tomás acompañado del onubense Emilio Silvera y Daniel Luque, dará muerte al ganado charro del Pilar. La homilía tomatera dará lugar a las ocho de la tarde.


Para escuchar el festejo online, click AQUÍ

sábado, 30 de julio de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

Se les jodió la Fiesta

Alberto de Jesús

















Escrito por "el Tío Escarchas"


Escríbelo, o titúlalo, así mismo, compadre. Pon bien grande, y en negrita, que me alegro, y no es que sea mala gente, que tu ya me conoces. Pero lo de hoy -por ayer- ha sido de traca, amigo, y sabes que mi menda, como la tuya, tampoco se pirra por el José Tomás. Pero no se me caen los huevos al suelo si te digo que el tío ha estao bien de verdad, a secas, sin fingimientos, y poca gente se ha enterao. Vale que el ambiente era festivo, más que eso, viendo la clase de peña que pululababa en derredor de la plaza, como yonkis que zanganean en la puerta del chabolo dónde venden la pringá, aquello parecía que iba a ser un Sodoma y Gomorra orejero.

Mis ojitos vieron a fulanos que los únicos cuernos que han visto en su vida han sido en los putiferios de Telecinco, una muchacha había, muy afisionada ella, que iba de entendida, y que decía que los toros del Pilar eran de Zaragoza, seguro que la corrochana le reza a la Pilarica del campo charro... El charlatán del Calamaro, que va de filósofo taurino, cuando no deja de ser un trepa más de los que gustan que les llenen la panza en fincas y que los toreros les brinden faenas en Villaconejos, también andaba por aquí, el pobre, haciendose fotos en plan rockero de la puebla. También he visto la élite del snobismo, repeinados culturetas cuyos kilométricos apellidos no caben en los folios de las íelepes ésas. Y que cada día tengo más claro que es la gente más cruel, ignorante y sádica que existe. Firman para que el toreo sea cultura y toda esa parafernalia, y después pagan miles de euros con el único interés y morbo de ver como un animal le saca y le pisotea por la arena, las tripas a un tío. ¿O alguien ha visto a alguno de estos malnacidos pagar siquiera, doce euros -tres paquetes de Winston- de una andanada para ver a Pauloba, Curro Díaz o Luis Vilches? Extranjeros había más que en el festival de Eurovisión, unos venidos desde Londres, un montón de gabachos dejaron las cuestas del Tour para venirse a la huerta valenciana, y los hermanos mexicanos eran legión. Un cachondo bigotudo, emponzoñado en que el monstruo es ya medio manito -será de Hualapagar, digo yo-, porque lleva sangre autleca e hidrocálida, me dió la tarde, con el aliento macho, corrosivo por el tequila y los jalapeños, qué manera de destrozarme los tímpanos, compadre.

Pero como también en Sodoma los hubo justos, he tenido la suerte de ver amigos de otros lugares de la chocha España, aficionados cabales que poco tienen que ver con el colorido zoológico de personalidades que antes te he dicho, y a los que se les adivinaba la ilusión, el miedo y la esperanza. Ilusión por poder firmar como testigos en juicio de tanta expectación; miedo al fracaso, que nos hubiera enterrado a todos, no sólo a Tomás; y esperanza por el toreo, que coge una bocanada de aire serrano y aunque sigue con la bombona, ya por lo menos carraspea, aunque el optimismo del gargajo nos queda lejos.

Lo que pasó en la plaza fue normal, auténtico, aunque claro, ahora que lo pienso, en estos tiempos de corridas de bacalaos, lo auténtico no es lo normal. En fin, que José Tomás, se puso en el sitio y toreó con vocación de héore que no de artista, y ahí es dónde surgió el problema. Estoy hablando del primer toro, bueno, torito, quede claro, en el que no hubo pintamonas, ni toreo de cara a la galería. Quitando mi amigo el mexicano, todos los demás que tenía a mi lado se miraban con cara de besugos. Tenían los probes su pañolico preparado, con el eslógan orejista, que ya podían haberlo cambiado por una frase de Corrochano, y así de camino aprenden algo, pero no, compadre, los gachós se quedaron rayados, de piedra, porque vinieron a ver volar un tio por los aires, a rendir culto a la sangre, si es la del hombre, mejor, que la de la bestia da "como cosa" verla, animalitos míos. "Sólo" pudieron ver a un torero desafiar los límites de la prudencia, quedarse quieto, vencer al viento y supongo, rezar, sí se es ateo, como es el caso, por lo menos se busca el amparo del dios del temple, que la verdad, no lo escuchó. Sí que hubo tropezones, enganchones, pero venimos a ver a Tomás, que carajo, el que quiera ver dar pases a cámara lenta, que eche mano de los del Plus o se haga partidario del Manzana, a ver lo qué emociona más. Tuvo gran mérito, porque el pilarico, que diría la buenorra, fue rabiosillo, encastado como dicen por ahí, no, ni de coña, y lo fue más por su condición de "crudo" en el caballo que de otra cosa. Cabeceaba, se metía y el de Galapagar lo sometió y le pudo, que digo yo que eso es torear, y todavía no entiendo como la basca no se dió cuenta realmente de lo que allí sucedía. Venían a la Fiesta y les dieron toreo. Faena para aficionados, que dirían los clásicos. Pero, amigo, ayer no eramos mayoría.

Con el quinto, más toro, se volvió a repetir la escena de los primeros tercios, quites de infarto, sin musas ni recochinadas de ésas, con muchos aayyss ahogados en saliva amarga, y dos gallos de pelea en competencia, gracias a Saldívar, que no se achantó, y que menudo torero va camino de ser. A este, al novillote adelantao, me refiero, tampoco se le picó, lo que multiplicó sus complicaciones, que hasta esa hora venían a ser la mansedumbre y la embestida recostada, siempre por los terrenos del hombre. Clínicamente, el inicio de faena fue un disparate, una cosa de locos, benditos sean, eso de empezar con estatuarios a un toro con semejantes problemas, pero volvemos a lo de antes, y el que no quiera, que no lo vea, ayer toreaba José Tomás, el que desee buena lidia, que se vaya a ver a... a... a.., bueno, que ponga vídeos de Esplá. Se llevó el porrazo, que estaba cantado, y la peña entró en ebullición, el espiritu de los miles de fanáticos que llevaban dentro los poseyó, muchos tenían lo que venían a ver, en el esportón ya se llevaban el argumento que todo pijo clavelero quiere cuando está el pétreo de por medio: una tragedia para contar. El caso es que se rehizo, como es natural en él, y volvió a la cara del Fraile. La faena hirvió, si te digo la verdad, no recuerdo ya ningun muletazo, sólo sé que estaba resollando en el tendido, y que el mexicano era un inocente niño de San Ildefonso a mi lado. La madre que me parió, que manera de perder los papeles.  Aquello fue el acábose, digno de estudio, la capacidad de persuasión que tiene ese tío en la plaza. Luego llegó el tema de las orejas, que es curioso, se traen aprendido desde casa una especie de consigna que viene a decir algo así como "las orejas son despojos, no importan", y cuando no dan una, a la mierda el lema. Se montó la gorda, los abajofirmantes, los bienpensantes de la cultura, al a limón, se ciscaban en los muertos del usía y se acordaban de su santa madre, lo que le habrán pitado los oídos a esa pobre señora.

Compadre, que salí contento como unas castañuelas de la plaza, porque ví el toreo después de mucho tiempo, me he dado cuenta de que sigue existiendo, de que como en Sierra Morena, todavía queda un lince tirado al monte dispuesto a salvar la especie y que aún hay algo de esperanza. Lo negativo que me traigo de vuelta para Sevilla es lo que envuelve a la tauromaquia, una especie de verbena con criaturas emperifolladas que no saben a lo que van. Por eso mi alegría es doble, porque a muchos los doscientos, trescientos o cuatrocientos napos se les han atragantado. Iban de fiesta y algarabía y han visto torear simple y llanamente. Lo que para mi, y muchos es una fortuna, para ellos es una ruina. La próxima vez, que recapaciten en lo que van a ver y, si no, que dejen el asiento al aficionado. Muchos de los cuales, valencianos, se quedaron sin poder ir a los toros en su feria...

viernes, 22 de julio de 2011

La tercera venida de Tomás

Dolores de Lara


Vienen a cumplirse ahora quince meses desde que Navegante, el alfíl cárdeno de Santiago, diera jaque, y casi mate, al Rey de Galapagar. Desde aquella hidrocálida tarde, madrugá española, todo el mundo, aficionados o antitaurinos; tomistas o poncistas; moros o cristianos; han seguido con fervor e interés -más o menos disimulado- la evolución del Pasmo. Primero, verían como se salvaba el hombre, gracias a las manos, que después serían vejadas y calumniadas, del Dr. Carlos Hernández Sánchez y su equipo de milagreros. Lenta y desesperadamente, con el paso de las semanas, se salvaría la pierna, terriblemente afectada y reventada, como de miliciano artillero, carne y pellejo de trinchera. Todo un calvario de intervenciones quirúrjicas, entrenos y sesiones de rehabilitación que nos ha traído hasta aquí: la reaparición del otra vez torero, el 23 J, Valencia, cónclave tomista, el de la tercera venida de José Tomás al feudo del común de los mortales. 

Entre esos mortales, muchos somos los sacrílegos, y no creo que tengamos que implorar el perdón, a los que este segundo Tomás, que esperamos quedara enterrado en Aguascalientes, fue incapaz de emocionarnos, a no ser que por emoción tengamos a la crispación, la decepción y el desengaño. Las razones son ya consabidas, tanto por partidarios acérrimos, que las niegan a sabiendas de que pesan como el plomo, y por detractores, que también los hay radicales -entre los que me incluyo sin pudor, pues la pasión y la vehemencia no es pecado, y si lo es, que tire la primera piedra el que esté libre de él-, que no paran de utilizarlas como parapeto, incluso en las tardes grandes, y escasas, de este torero.

Así que esperamos , y rezamos, para que esta sea una nueva etapa, más parecida a la primera, la del torear como nadie lo hiciese fuera del blanco y negro, y la de mandar dónde mandan las figuras del toreo: con el Toro y en la plaza. Nueve festejos este año deben de servir de prólogo hacía una próxima temporada que se antoja definitoria para la carrera de Tomás y el huérfano futuro del toreo. Por eso, y por más cosas, como la necesidad de llevar la imagen de la tauromaquia más allá de las enclaustradas fronteras de siempre, posibilidad que sólo ofrece JT, -por mucho que lo intenten los Hombres gé-, o la percepción y entendimiento de que es un humano, no un galáctico, que sale de dónde nadie hubiera pensado en salir, es necesario un descanso en la exigencia y un reposo en el ojo crítico.

Mañana es hora de alegrarse y disfrutar. Ya vendrán tiempos de polémicas y discusiones. Bienvenida sea la tregua tomista.

jueves, 21 de julio de 2011

José Tomás en Granada -2009-






La última vez que ví a Tomás...





Sobre la corrida del Pilar para José Tomás





Escribe Carlos Ilián en Marca:



...Definitivamente el cartel queda compuesto por los toros de El Pilar para Víctor Puerto, José Tomás y Arturo Saldívar. A propósito, la corrida de El Pilar es un corridón según quienes la han visto en el campo. Una corrida como para Madrid o Bilbao. Y es que el propio José Tomás ha querido que en una tarde tan esperada el primer compromiso sea el de matar una corrida muy seria.

Algunos estaban con la escopeta para disparar contra el torero en cuento los toros no cumplieran con la seriedad requerida. Será interesante el contraste con la que la tarde anterior matarán los tres rivales directos de José Tomás, es decir, Enrique Ponce, El Juli y Manzanares, que lidiarán una corrida de Garcigrande. Ya se sabe cómo son los productos de esta torifactoria. A ver que sale aquí en Valencia.

 Leer artículo completo AQUÍ

jueves, 23 de junio de 2011

Más sobre José Tomás




José Daniel Rojo en Malaka Taurina (opinión que suscribo plenamente):



...Creo, sinceramente, que se equivoca Tomás y su entorno con las condiciones que imponen. No seré yo quien discuta si merecidas o no, porque el torero lo avala en el ruedo, pero no se puede poner a los empresarios entre la espada y la pared. No se puede vetar a tantos ganaderos. No se puede exigir ir siempre entre dos toreros impuestos por ellos. Y si me apuran, no se puede considerar figura del toreo a quien hace temporada en plazas a medida mientras hay otro grupo de toreros que dan la cara a lo largo de toda la temporada, en todas las plazas y con no tantas exigencias en los despachos. Sr. Tomás, ¿le suenan a usted de algo Sevilla, Madrid, Pamplona o Bilbao? Se juega con ventajas y las grandes figuras de la historia de la Tauromaquia nunca jugaron nunca así. Se dice que el público manda y pone a cada uno en su sitio, sí, cierto, pero no debemos olvidar que el público también se equivoca...

Clic AQUI para leerlo entero. 

miércoles, 22 de junio de 2011

Poder y libertad





Zabala de la Serna
La hora de la verdad (su blog en el Mundo)

... José Tomás juega con su fuerza y su absoluta libertad. Sabe de su poder de arrastre y las condiciones rompen todas las barreras conocidas hasta la fecha en el toreo. En Málaga, según fuentes cercanas a la empresa, el caché rondaba por encima los 400.000 euros más el 50% de los abonos que se hiciesen nuevos en la Malagueta. En Valencia, la cifra base podría ser, incluso, superior: 90 millones de las antiguas pesetas -que alguien haga la transformación a euros que mi calcuradora se queda pequeña- más el porcentaje, la mitad también, de abonados de estreno. Y si lo contratan, si lo hacen en Huelva, Bayona o Xixón, es que a pesar de todo, del salario estratosférico y las cláusulas leoninas, José Tomás sale rentable en un abono.





Clic AQUÍ para leer el artículo completo.

lunes, 30 de mayo de 2011

¿Mano a mano entre Paco Ojeda y José Tomás?




La vuelta a los ruedos de Paco Ojeda está confirmada. En principio serán tres a pié y tres a caballo. Y se acabó. No será ni el primero ni el último que vuelve -casi todos equivocadamente-. El rumor, que puede ser noticia en próximas fechas puede estar en un hipotético mano a mano entre José Tomás y el maestro sanluqueño, que se celebraría presuntamente en tierras francesas. Hablan hasta de que habría un segundo encuentro en España y que Simón Casas anda detrás... Repito: sólo son rumores.

viernes, 10 de diciembre de 2010

XV












Y llegó José Tomás
Joaquin Vidal
El País, 28-Mayo-97





Y llegó José Tomás... Llegó José Tomás se echó la muleta a la izquierda y acabó con el cuadro.Quiere decirse que se terminó la presente historia. La hegemonía de los pegapases y sus derechazos pasó a mejor vida. De momento, pues el público actual, ya se sabe. Pero la esencia y la hondura del toreo verdadero quedaron plasmados, para que se sepa cómo es; para quien lo quiera mejorar ... si puede.

El toreo no ha muerto ... El toreo es tal cual lo realizó José Tomás. en el puro platillo del ruedo de Las Ventas. Apenas se había doblado con el toro sacándolo a los medios, ya tenía la muleta en la izquierda, ya estaba toreando al natural. Primero fueron dos tandas en la modalidad del unipase; o sea, sin ligar. Mal asunto cuando los toreros renuncian a la ligazón de las suertes. Aplaudía el público, sí, mas eran los aplausos rutinarios que se han venido oyendo durante toda la feria.

En las tandas siguientes, sin embargo, José Tomás se cruzó con el toro, cargó la suerte, ligó los pases y, tal como lo hacía, iba provocando una conmoción que acabó en delirio. La fiesta emergía de sus cenizas y, al manifestarse en plenitud, se obraba de nuevo en ella la magia de salirse del tiempo y de entrar en otra galaxia. Renacían sensaciones que parecían perdidas: cuando las suertes se ejecutan con hondura y se interpretan con sentimiento, el arte de torear adquiere caracteres de grandeza.Tres tandas ligadas y abrochadas a los pases de pecho desgranó José Tomás, como quien borda. Cambió la. espada y volvió a ceñir naturales, ahora desde la verticalidad, la quietud, la majeza y el temple. Y cobró un estoconazo a ley volcándose sobre el morrillo.

Ni una vez tomó la muleta con la derecha. En plena época del derechazo, la izquierda: he ahíla lección, el ejemplo y el símbolo. Hubo de llegar José Tomás para que alguien recordara cómo se hace el toreo y pusiera en la cumbre el arte de torear. Litri abanderó la antítesis del toreo en dos versiones: la desastrada que desarrolló en el primer toro, la adocenada y ventajista que aplicó al cuarto, por cierto el mejor de una corrida que dio juego nobilísimo y pastueño. Empalmar pases con la técnica de la noria, descargar la suerte, meter el pico, embarcar desde la lejanía: vaya formas y vaya modos los de Litri.

Se notaba demasiado la diferencia; chirriaban estridentes esas mostrencas triquiñuelas propias de los pegapases, paradigma de la tauromaquia moderna, plana, grosera y aburrida. Hacerse presente con semejante bagaje de vulgaridades constituía una ofensa a la fiesta verdadera, que sólo unos minutos antes había conocido la gloria.
Toreó Julio Aparicio, no muy bien, aunque sin las inhibiciones de otras veces: vamos progresando. No se fajaba, dejaba cortos los pases y, no obstante, se le veía animoso y, entre desplantes, aun tuvo ocasión de intercalar algún muletazo de irreprochable torería.Esto ocurrió en el segundo toro pues al quinto, un inválido absoluto, lastimoso e intolerable, torearlo resultaba imposible.

El sobrero que salió sexto estaba inválido también y debió ser devuelto al corral no sólo por imperativo reglamentario sino porque había un torero en plaza; entraba en liza José Tomás, brindarle la oportunidad de que volviera a interpretar con hondura el toreo era su derecho y era asimismo el deseo vehemente de un público expectante y apasionado. La faena, en definitiva, hubo de reducirse a esbozos y un conjunto de trincherillas y ayudados que la dieron brillante rúbrica.

El triunfo del torero era incuestionable pero en el clamor que le acompañó cuando salía a hombros por la puerta grande se celebraba algo más: se celebraba la recuperación del toreo eterno, el reencuentro feliz con la grandeza del arte de torear. Llegó José Tomás; y, desde entonces, tienen un antes y un después la feria y la fiesta.







*Carta abierta de Tico Medina a José Tomás, días después de su triunfal regreso a Las Ventas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Romance de José Tomás con la Alhambra





* 8 de Junio del 96. Primera salida a hombros como matador de toros de José Tomás. Le cortó las dos orejas -cosa rara en Granada- a Oasis, de la ganadería de El Torero.







* 2008. El retorno. Cuvillo mediante.

























* 2009. Apoteósis tomasocuvillista.







¿2011?  ¿Con cuvillos o con juanpedros?


miércoles, 24 de noviembre de 2010

La orejita de la ratita




Joaquín Vidal
El País, 15 Marzo 1995
Feria de Fallas
Novillos de Juan Pedro Domecq
Rivera Ordoñez, Javier Rodríguez y José Tomás.




José Tomás le cortó una orejita a la ratita. Lo que no acaba de entenderse es cómo no le cortó las dos orejitas a la ratita. Porque la ratita no era corretona y picaruela, según es habitual en las de su raza, sino cachazuda y modorra. La ratita salió y sólo quería tumbarse allá donde la dejaran tranquila por lo ancho del redondel. Alomejor es que estaba harta de queso. 

La ratita era coloradita, tenía cuernos la ratita, aunque se discutía si se trataba realmente de cuernos en sentido estricto o de sendos palillos de dientes que había encajado junto a las orejitas, en plan castizo, para cuando lo del queso. Las orejitas no eran peludas. Se les advertía incipiente pelusilla, y basta, pues la ratita debía de ser muy jovencita. La ratita parecía estar en la edad del biberón.

El ganadero propietario de la ratita y de lo demás que envió a la famosa feria fallera -Juan Pedro Domecq es su nombre- a estos cándidos animalitos de Dios los llama toros artistas. Los hay exagerados. Lo bueno del ganadero, sin embargo, es su fantasía oriental. Trae en una jaula las ratitas que roen los pastizales de su cortijo andaluz, y dicen que son toros; las ve pegar cabriolas en el redondel, y las eleva a categoría de artistas. Este hombre es capaz de venderles a los empresarios taurinos un ninot de falla y hacerles creer que es el Coloso de Rodas.

La ratita pegaba tumbos y José Tomás pegaba pases en justa correspondencia, allegando fijo ademán y académica postura. Raro fue el pase en que no se desplomaba la ratita a los pies del autor; luego los pases acababan como el rosario de la aurora. Lo cual no impidió que la faena concluyera triunfal. Despenada la ratita de certero estoconazo, parte del público se puso a ventear las almohadillas -según estilan los valencianos para pedir orejas- y el presidente concedió el trofeo.

El sexto ya daba tipo de novillo, tenía hechuras, fortaleza para soportar dos varas, sacó su pizca de mansedumbre y aspereza, y aunque José Tomás estuvo pegándole pases hasta entrada la noche, ya no pudo allegar ni academicismos ni finuras. Los toros tienen ese inconveniente: que en un momento dado le puede romper a cualquier la sistemática. No obstante, hubo un detalle muy a tener en cuenta: del volapié al cuarto envite, José Tomás salió trompicado con las astas hurgándole la pechera, y al zafarse del derrote, ni se inmutó, ni se miró siquiera los posibles desperfectos. 

Salvo la lidia de ese sexto ejemplar, no hubo más novillada. Fue la novillada que no existió. Se caían los animalitos de Dios con sólo mirarlos -acaso eran también tímidos-; en lugar de meter la vara carnicera, los siempre feroces individuos del castoreño, ahora enternecidos, le rascaban un poco con la puya; la aguerrida grey banderillero les prendía mimos a los palitroques. Las cuadrillas, bien se vió, estaban transidas de sentimiento ecológico. Los diestros, por el contrario, resultaron ser más duros de corazón y molían las ratitas a derechazos. A veces intercambiaban naturales o manoletinas, quizás porque en la variedad está el gusto.

Javier Rodríguez intervino afanoso y bullidor, y a su primera ratita la llegó a ligar una excelente tanda con la izquierda, el Señor le premie por eso. Rivera Ordoñez, en cambio, estuvo mediocre, destemplado y torpón. Mal bagage para quien se encuentra a las puertas de la alternativa. Rivera Ordoñez se despedía de novillero en esta función ratonera, y si careciendo de enemigo sólo exhibió torpeza, destemplanza y mediocridad, lo que vaya a ser capaz de hacerle al toro -al toro-toro, se quiere decir-, es un secreto insondable, una procelosa incógnita. 



martes, 27 de abril de 2010

La sangre como ofrenda de un rito




Sin complejos. `La realidad suele ser tan dura que la gente intenta maquillarla, aunque sea un poco´. Edward R. Murrow. (Gracias Sol y Moscas)




El toreo, por mucho que se empeñen muchos, no es cuestión baladí. Todavía quedan hombres, con todos sus atributos, que son capaces de jugarse la vida, con total naturalidad, por respeto a una filosofía existencial. Estos mortales, matadores de toros bravos, ambos una especie en extinción, son las últimas gotas que quedan del reducto de la denostada y casi extinta condición humana. Visceralidad y armonía; afán de superviviencia e inmortalidad; miedos y pesadillas; cainismo y lascivia; ilusiones y pesimismo; amores y espantos; la soberbia y el decoro. En fin, esas tantas cosas que hoy se van perdiendo en pos de una falsa y acartonada realidad que nos transpotará a un mundo donde reine la hipocresia y el fanatismo de unos cuantos que serán ejército.



Estos días uno de estos magníficos hombres, ha rendido pleitesía con su sangre a los de su misma especie: los que fueron, los que son y los que serán. Porque guste o no, y aunque a veces el colectivo lo olvide, es parte y trato de esta liturgia que alguna vez gane la bestia. Si me permiten, hasta veo algo de justicia poética en ello. El arte de la tauromaquia no sería nada sin Joselito El Gallo, Manolete, Pepe Hillo, Paquiro, Manuel Granero o Ignacio Sánchez Mejías, por citar a algunos de los más ilustres toricidas a los que sesgaron sus vidas las astas de un toro. Pero el legado que nos llega a nuestros días: la emoción, el peligro de muerte, la importancia de lo que sucede en el ruedo, la envidia o la exacerbación hacia el héroe, no hubiera sido capaz de cruzar ese gran oceáno que son los nueve siglos, ya casi el milenio, de los que goza la tauromaquia, sin Bailor, Islero, Barbudo, Rumbón, Pocapena o Granadino, que convirtieron a unos valerosos hombres de carne y hueso, en mitos condenados a perpetuidad en el recuerdo de una cultura. De la misma manera, esa sangre torera valió para darle inmortalidad eterna a la mayor de las artes, al oficio más íntegro y a la ciencia más inexacta, que jamás ha existido y existirá.



Dicho esto, cabe aclarar que la cornada o el percance no justifica nada, ni a nadie. El fin es dominar la embestida de un incierto y salvaje animal y no buscar un triunfo ante las masas a base de derramar sangre y morbo. No se es mejor torero porque te cojan los toros, es más, es probable que seas peor que muchos. Hay que hacer hincapié en esto porque estos días, mientras a José Tomás lo mantenían con vida un enjambre de tubos, por aquí hemos tenido que oir y asistir a un rosario de memeces, fariseísmos y simplezas varias. Qué si quería morir como su ídolo Manolete, qué si no tiene apego a la vida, qué si es tan especial que tiene una sangre poco común... Otros, algunos profesionales del medio, que estaban preparando los especiales sobre la Feria de Abril afilando el cuchillo para derrocar al místico y poner en su poltrona a El Juli, han cambiado en unas horas y, con lágrimas de cocodrilo, han pasado a escribir sandeces como que se encontraba en el momento más maduro de su carrera, que si es el torero más importante de los últimos cincuenta años (esto es bueno, porque los hay que en cuestión de días te dicen que Ponce es la mayor de las figuras de los últimos veinte años, con lo que hay un solapamiento de tiempo cuando menos raro. Lo mismo es que Morante detuvo el reloj durante treinta años) Ni que decir tiene que han vuelto a salir a a luz todas esas expresiones con las que gustan adorar al místico: revolucionario, rebelde, misticismo, héroe, leyenda y mártir.


Pero la realidad, por mucho que una cornada pretenda cambiarla es bien distinta. Cabe decir que para parecerse a Manolete hace falta algo más que quedarse quieto como el palo de una escoba y sentir amor por México. Al monstruo lo cogió un miura alternando con dos figuras como Gitanillo de Triana y Luis Miguel Dominguín. Otros no se verán en esas. Tampoco mentimos si afirmamos que para ser una figura del toreo, en el mes de Abril es obligación la comparecencia, varias tardes, en La Maestranza. Dar la cara. Nada más lejos de la realidad, la cogida le ha venido a más de 9000 kms de la capital andaluza, repartiéndo becas a unos muchachos, que por lo visto en los medios, esperaban a Tomás como los soldados españoles enviados a la Guerra del Golfo aguardaban a Marta Sánchez. El sitio. Tomás pisa el sitio, ni más ni menos, que pisan Julio Aparicio, Javier Conde, Manolo Sánchez, Finito de Córdoba y demás toreros malos que actúan con él. No me vale de nada que me digan que carga la suerte y da el medio pecho a borregas de Cuvillo o tullidos de la familia Domecq. El verdadero sitio es el que han pisado, por ejemplo, este domingo con los Miuras Rafaelillo y Fundi. O Alberto Aguilar en Francia. Suena a reiterativo, pero es lo que hay. No se puede pretende entrar en la historia a base de cuidar y mimar cuvillos.



Resumiendo, que es gerundio, lo que quiero decir es que las cornadas sólo son eso, cornadas. Y lo natural es que los toros las den. Por ello no hay que perder la objetividad por mucho que uno sea partidario de éste o del otro. Cómo tampoco es normal que una plaza entera quede en estado de shock cuando un caballo es corneado por un toro de rejones. Véase Zaragoza. ¿qué se esperan cuando van a la plaza? ¿que el caballo le tire bocados y el torete le devuelva besos? Existe una peligrosa corriente de neo aficionados que no saben o no quieren saber que en una corrida de toros hay algo siempre asegurado y que es consustancial al espectáculo: el dolor, la sangre, las carnes sajadas, sufrimientos y sacrificios. Eso es la Fiesta, y no esa cosa limpia, pulcra y aséptica que nos quieren vender muchos vende humos.




Desde aquí, deseamos una pronta recuperación de José Tomás, que no me cabe la menor duda, va a volver a torear en poco tiempo. Y nosotros, que lo veamos.






viernes, 2 de abril de 2010

Domingo de Resurrección



El domingo, en Málaga, el santo, mártir, lirio del valle de las flores, deidad taurina de nuestros dias, se encargará de cuidar, medir, ayudar, aliviar y hasta resucitar a los dos muertos jaboneros del género caprino que le saldrán por chiqueros en La Malagueta.




Joven apóstol del místico. De aqui a unos siglos, en España (o lo que quede) y América se celebrará un ciclo religioso en recuerdo al siervo de Dios que dió la vida por nosotros pecadores. Este periodo de recato, ayuno y jaculatorías se commemorará cada dos años y durante la primera semana de junio. Que fue cuando el Mesías ofrecía su cuerpo y su sangre en el Monte de Las Ventas con los cuvillos, victorianos, condes y finitos en la misteriosa Feria del Aniversario.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Boceto del Corpus 2010

Foto: El Señor de los Cuvillos en la histórica corrida del pasado año en Granada. Ideal.es




Ya tenemos un primer boceto de lo que será el Corpus Christi granadino de 2010. González De Caldas no sorprende a nadie, si acaso negativamente, y contará con casi todas las figuras y las dóciles ganaderías de siempre. Este año se dará una corrida de toros menos debido a la crisis. Además, aunque esto está pendiente de confirmar, parece que la tradicional corrida con motivo de la festividad de la Virgen de las Angustias, patrona de Granada, cambiará su contenido. Así, eliminarán el único festejo del año en el que salía por chiqueros algo interesante (en los dos últimos años buenas corridas de Cebada Gago) para meter a las figuras y hacer el festejo rentable, que es lo que preocupa al empresario.


Cinco corridas de toros, una de rejones, una novillada con caballos y otra sin picadores.


Ganaderías: Cuvillo, Torrestrella, Gavira, Garcigrande, El Torero y Parladé.


Toreros: Julio Aparicio, Bautista, Luque, Juli, Castella, Ponce, Morante, Perera, Talavante, Fandi, Cayetano y José Tomás (*) por ahora.




(*) Tres días antes torea en Las Ventas. Que crucen los dedos los que se saquen el abono para asegurarse el billete para ver al pasmo de Galapagar...